Reino Unido se precipita a la peor recesión de su historia reciente

El Banco de Inglaterra prevé una caída del PIB del 14% este año

Una mujer pasa junto a una tienda cerrada en Oxford Street, Londres
Una mujer pasa junto a una tienda cerrada en Oxford Street, LondresKirsty WigglesworthAP

El Gobierno de Boris Johnson tiene asumido que Reino Unido va camino de la peor recesión de su historia reciente, después de que el Producto Interior Bruto (PIB) haya registrado una caída del 2% en el primer trimestre del año, el mayor desplome desde 2008, según los datos revelados ayer por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, en inglés). No es una cifra récord y queda por debajo del 3% sugerido recientemente por el Banco de Inglaterra. En cualquier caso, en marzo, el mes que comenzó el confinamiento, la caída fue de un 5,8%.

En este sentido, el ministro británico de Economía, Rishi Sunak, anticipó, en unas declaraciones a la BBC, que es “muy probable” que el país afronte una “recesión significativa” este año debido al Covid-19. “Una recesión es definida en términos técnicos como dos trimestres de reducción del PIB. Hemos visto uno ahora con solo unos días de impacto (en marzo) por el virus, así que es muy probable que la economía de Reino Unido afronte una recesión significativa este año”, afirmó.

En comparación con el mismo trimestre del año anterior, el PIB retrocedió el 1,6 % entre enero y marzo de 2020, la mayor caída desde el cuarto trimestre de 2009, según los datos de la ONS. Según ese organismo, hubo una alteración generalizada de la actividad económica en el primer trimestre, sobre todo porque el sector servicios, pulmón económico de Reino Unido, descendió el 1,9 %, aunque los de la industria y la construcción también sufrieron una contracción, del 2,1 % y el 2,6 %, respectivamente.

El Banco de Inglaterra espera un fuerte repunte en 2021 después de una caída del 14% este año, pero muchos analistas consideran que este supuesto es demasiado optimista. En una señal de las dificultades a las que se enfrenta la economía, contra todo pronóstico, el Chancellor amplió el martes los subsidios salariales para trabajadores despedidos hasta finales de octubre a un coste de miles de millones de libras para el bolsillo público.

La economía no ha crecido en tres de los cuatro trimestres previos, después de meses de incertidumbre política y del Brexit. En este sentido, si Londres y Bruselas no cierran un acuerdo comercial a finales de este año, Reino Unido saldrá a efectos prácticos del bloque en diciembre relacionándose con la UE estrictamente bajo los términos de la Organización Mundial de Comercio.

Debido a la presión de sus filas, Downing Street ha comenzado con su fase de desescalada este miércoles para ir suministrando poco a poco oxígeno a la economía. Entre otras medidas, los trabajadores que no podían desempeñar sus funciones en casa, sobre todo aquellos de construcción y sector manufacturero, han regresado a sus puestos provocando alguna que otra aglomeración en el transporte público. Con todo, las medidas sólo se aplican a Inglaterra.

Escocia, Irlanda del Norte y Gales continúan con el confinamiento al considerar “demasiado arriesgado” suavizar ahora las restricciones después de que Reino Unido se haya convertido en el país más afectado de Europa por el Covid-19. Los muertos ascienden ya a un total de 33.186. En las últimas 24 horas previas al miércoles, han fallecido 494 personas. A nivel global, tan sólo es superado por los Estados Unidos.

En concreto, según datos divulgados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS), durante la semana que terminó el pasado 1 de mayo, de las 6.035 muertes relacionadas con el coronavirus, unas 2.423 (el 40 % del total) se produjeron en residencias de mayores, frente a las 3.214 (53 %) ocurridas en hospitales. Ante las críticas recibidas, el premier Boris Johnson destinará 600 millones de libras (668 millones de euros) a controlar la infección del coronavirus en las residencias de mayores, al admitir que la cifra de muertes en esos centros por el covid-19 es “demasiado alta”.