La jueza de Nueva York sopesa publicar datos clave sobre Maxwell, ex novia Jeffrey Epstein

Los abogados de la socialité británica y amiga del príncipe Andrés tratan de frenar la divulgación de documentos alegando que pueden terminar con su presunción de inocencia

Ghislaine Maxwell appears via video link during her arraignment hearing in Manhattan Federal Court in New York
Dibujo de Ghislaine Maxwell durante su primera audiencia en el tribunal de Nueva YorkJANE ROSENBERGReuters

Un juez de Estados Unidos está considerando la posibilidad de revelar los registros y documentos de una demanda civil de 2015 contra Ghislaine Maxwell, la “socialité” británica ex pareja de Jeffrey Epstein que enfrenta cargos criminales que por tráfico para la explotación sexual de menores. Maxwell pilotaba el entramado con el que se atraían a adolescentes, a menudo de familias humildes con problemas económicos, para que el financiero abusara de ellas a cambio de dinero.

La jueza de distrito en Manhattan, Loretta Preska, presidió una audiencia el jueves para discutir la publicación de más de 80 documentos que Maxwell quiere mantener en secreto. Incluyen registros de vuelo de los aviones privados de Epstein, su declaración de 2016 en el que los abogados de Maxwell dijeron que le hicieron preguntas “intrusivas” sobre su vida sexual, e informes policiales de Palm Beach, Florida, donde Epstein tenía una mansión en la que se cometieron gran parte de los abusos sexuales y las violaciones.

Los documentos fueron parte de una demanda por difamación de la víctima Virginia Giuffre contra Maxwell, que se resolvió de forma confidencial en 2017. Los abogados de Maxwell y Giuffre no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios. Giuffre ha acusado a la socialité británica de permitir a Epstein abusar de ella cuando era menor de edad. Maxwell ha negado este extremo.

FILE PHOTO: Lawyer David Boies arrives with his client Virginia Giuffre for hearing in the criminal case against Jeffrey Epstein, who died this month in what a New York City medical examiner ruled a suicide, at Federal Court in New York
El abogado de Girgina Giuffre, David Boies, de camino a la corte de Nueva York para una de las audiencias del juicio contra Jeffrey Epstein en 2019Shannon StapletonReuters

Maxwell, de 58 años, está detenida en una cárcel de Brooklyn después de declararse inocente el 10 de julio por cargos de colaborar con Epstein para reclutar y eventualmente abusar de niñas de 1994 a 1997. También se le acusa de cometer perjurio al negar el conocimiento de su abuso en las declaraciones oficiales.

La ex pareja del financiero está tratando de detener la difusión de estos documentos que cree que podrían impedir su defensa en el caso penal, incluidas declaraciones extrajudiciales de fiscales, agentes del FBI y abogados de algunos acusadores. La jueza de distrito de los Estados Unidos, Alison Nathan, dijo en una orden el jueves que no se necesitaba una mordaza para proteger el derecho de Maxwell a un juicio justo, pero que “no dudará” en actuar si es necesario.

Los abogados de Maxwell han dicho que de publicarse los documentos de Giuffre se violaría la presunción de inocencia de su cliente. Temen que la divulgación de estos registros confidenciales pueden “influir inapropiadamente en testigos potenciales o presuntas víctimas”, y la posibilidad de que muchos personalidades vinculadas a Maxwell o Epstein puedan quedar expuestos.

Algunos documentos, incluidos partes del testimonio de la declaración de Maxwell, fueron revelados el 9 de agosto de 2019, un día después de que Epstein ejecutó su testamento y un día antes de que lo encontraran ahorcado en su celda a los 66 años. Su muerte fue declarada un suicidio.

Antes de su arresto, Epstein mantenía una estrecha relación con personas prominentes, incluido el príncipe Andrés de Inglaterra, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y el ex presidente Bill Clinton. En 2007, acordó los fiscales en Miami declararse culpable de los cargos estatales de prostitución y pasar 13 meses en la cárcel en lugar de enfrentar cargos federales de tráfico sexual, un acuerdo que ahora se considera demasiado indulgente.