EE UU anuncia que retirará 12.000 soldados de Alemania “lo más pronto posible”

Berlín responde que "toma nota" mientras Varsovia da por seguro que los 5.600 soldados que se quedan en Europa se trasladarán a su territorio

Lo prometido es deuda. Donald Trump había jurado que retiraría buena parte de las tropas de EE UU desplegadas en Alemania. Hasta 12.000 soldados saldrían del territorio de aliado europeo, en un movimiento que puede llevar años y que garantiza la radical oposición no sólo de los socios atlantistas y la oposición demócrata sino, también, de parte de los senadores republicanos.

Donald Trump culpa a Alemania de aprovecharse de EE UU. Ha reiterado que «gastamos mucho dinero en Alemania y ellos se aprovechan de nosotros comercialmente y también con el Ejército, así que vamos a reducir nuestra presencia. Están ahí para proteger a Europa, para proteger a Alemania, y se supone que Alemania debe de pagar por ello».

Hace tiempo que el presidente de EE UU acusa a su socio europeo de no cumplir con sus obligaciones contractuales y gastar poco en la defensa común. Si hace meses la Casa Blanca habló de retirar hasta 9.950 soldados, de los 35.000 soldados, la apuesta parece haber subido. «Alemania», dijo entonces Trump, «es una delincuente en sus pagos a la OTAN». Los gobiernos alemanes, reiteró, «han sido unos delincuentes durante años y le deben miles de millones de dólares a la OTAN, y tienen que pagar. Paguen. Estamos protegiendo a Alemania y son unos delincuentes. No tiene sentido».

En el recuerdo sigue muy viva la visita en 2017 de la canciller alemana a EE UU. Cuando Angela Merkel le preguntó en el Despacho Oval si quería estrechar su mano y Trump lo rechazó. De fondo late también la sombra de las guerras comerciales y el hecho de que EE UU es el principal importador de las industrias alemanas. Nadie cuestiona que se trata de un movimiento político en un año electoral.

En este sentido, el secretario de Defensa, Mark Esper, ha avanzado que parte de los soldados se reubicarán en otros países de la OTAN. Con ello, las tropas estadounidenses desplegadas en Alemania, donde Estados Unidos cuenta con una de sus mayores bases militares en el extranjero, pasarán de 36.000 a 24.000, algo que algunos analistas han interpretado como un síntoma del deterioro de las relaciones entre Washington y Europa.

Esper ha detallado que, de estos 11.900 efectivos norteamericanos, unos 6.400 volverán a Estados Unidos, mientras que los otros 5.600 se enviarán a otros estados miembro de la OTAN.

No obstante el anuncio de la salida ha provocado dos reacciones muy diferentes entre dos aliados europeos. Mientras Berlín respondió que “toma nota” de un plan que, afirma, aún puede “modificarse” y cuya implementación coordinará con la OTAN, con las regiones donde están las bases afectadas y con Washington.

Varsovia se mostró satisfecha con el anuncio dando por seguro que los soldados que se queden en el viejo continente se desplegarán en su país. “Todo está discurriendo de acuerdo al plan. Polonia tendrá más soldados estadounidenses”, declaró el ministro polaco de Defensa, Mariusz Baszczak, quien indicó que su país tendrá así el comando más importante de tropas terrestres de la región.

¿Repliegue en una semana?

Esper ha indicado que el movimiento de tropas se llevará a cabo “lo más rápido posible”, empezando en las próximas semanas. Las fuentes consultadas por CNN han apuntado que llevará “años” ejecutarlo. El presidente estadounidense, Donald Trump, ya había avisado de que reduciría las tropas norteamericanas en Alemania a un máximo de 25.000, tras sus críticas al país europeo por lo que el magnate neoyorquino considera un exiguo gasto en defensa.

“Los contribuyentes estadounidenses ya están un poco cansados de pagar tanto por la defensa de otros países”, le dijo Trump al embajador en Berlín, Richard Grenell, el pasado mes de junio, según recuerda NBC. “Esto es completamente inaceptable”, dijo entonces el legislador alemán Peter Beyer, coordinador de las relaciones transatlánticas en el Gobierno de Angela Merkel, quejándose de que Washington ni siquiera había avisado a Berlín antes de hacer el anuncio.

La decisión de Trump también ha suscitado críticas en suelo estadounidense, tanto en el bando demócrata como en el republicano, por parte de quienes ven la base en Alemania como una plataforma para el despliegue rápido de tropas en Oriente Próximo, si fuera necesario, y un simbólico bastión frente a Rusia.