Merkel tilda de “inaceptable” que EE UU retire 9.500 soldados de Alemania

Esta decisión estaría causada por el “hastío” de Trump ante la escasa aportación del Gobierno germano al presupuesto de la OTAN

La relación entre Estados Unidos y Alemania sigue empeorando. Este fin de semana se ha sabido que Washington retirará 9.500 tropas norteamericanas de suelo alemán y la reacción no se ha hecho esperar. El coordinador de relaciones transatlánticas germano criticó esta decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. “Esto es completamente inaceptable, especialmente porque nadie en Washington pensó en informar de antemano a su aliado de la OTAN, Alemania”, dijo Peter Beyer, miembro de los conservadores de la canciller Angela Merkel, al periódico “Rheinische Post”.

Tras la decisión de Trump, el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas, dijo en una entrevista que lamentaba la retirada planificada de los soldados estadounidenses de Alemania, y describió la relación de Berlín con Estados Unidos como “complicada”.

Primero ‘Wall Street Journal’ y después la revista alemana "Der Spiegel’ informaron de esta decisión. Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Defensa de EE UU se han pronunciado hasta ahora al respecto. La decisión, según el ‘Wall Street Journal’, ya está tomada y existe ya un memorando firmado recientemente por el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Robert O’Brien.

Alemania es uno de los centros militares más importantes del mundo para el Ejército estadounidense, que tiene estacionados actualmente en el país a 35.000 militares, más 17.000 civiles norteamericanos y otros 12.000 alemanes empleados en las instalaciones. El Ejército opera entre otras la gran base en Ramstein, en Renania-Palatinado, esencial en el viaje de casi todos los transportes militares a Irak o Afganistán.

El hospital estadounidense en Landstuhl goza de la misma extraordinaria importancia dado que es allí donde reciben tratamiento muchos militares heridos de las áreas de operación de Irak o Afganistán. Estados Unidos también controla todas las misiones militares en África desde el sur de Alemania.

Un alto responsable del Gobierno estadounidense bajo el anonimato ha explicado que la retirada se debe al “hastío” de la Administración Trump ante lo que percibe como una falta de compromiso alemán a la hora de contribuir económicamente en el gasto de la OTAN y por su insistencia en completar el controvertido gasoducto “Nord Stream 2” que canalizará el gas ruso directamente a Alemania bajo el Mar Báltico.

La ministra de Defensa de Alemania, Annegret Kramp-Karrenbauer, prometió el año pasado cumplir con el objetivo de la OTAN de gastar el 2% de su PIB en defensa, pero se marcó el año 2031 como objetivo. El Gobierno alemán no se ha pronunciado al respecto pero fuentes del Ejecutivo ya han trasladado su malestar.

"Siempre supimos que Trump haría algo así en el momento en que la presión doméstica llegara a niveles muy altos, pero pensamos que primero se retiraría de Afganistán. “Lo que está claro”, ha añadido, “es que esta decisión no va a contribuir en nada a las relaciones que Alemania está intentando preservar con tanto esfuerzo, y aumentará el sentimiento antiamericano que se ha estado extendiendo en este país”.

Más de un millar de los militares retirados podría acabar en Polonia, un país más del gusto de EE UU al haberse comprometido a dejar de comprar gas ruso en 2022, pero su infraestructura militar no está ni mucho menos tan desarrollada como en Alemania. EFE