Hong Kong acusa a 24 activistas de participar en una vigilia no autorizada por Tiananmen

Los dirigentes pro democracia desoyeron a Pekín, que por primera vez prohibió los homenajes a las víctimas de la matanza escudándose en el coronavirus

La Policía hongkonesa ha presentado cargos contra 24 activistas -alguno de ellos en el exilio- acusados de participar en una vigilia prohibida el pasado 4 de junio, en el aniversario de la represión de la Plaza de Tiananmen.

Entre los acusados se encuentran el destacado activista Joshua Wong, el magnate de los medios de comunicación Jimmy Lai y los líderes de la Alianza en Apoyo de los Movimientos Democráticos Patrióticos de China, todo ellos acusados formalmente de “participar a sabiendas en una reunión no autorizada”.

“Claramente el régimen planea otra oleada de represión. Como nuestras voces podrían no ser escuchadas pronto, esperamos que el mundo pueda seguir hablando por la libertad y los derechos humanos de la ciudad.”, aseguró Wong, ex secretario general de la ya extinta formación prodemocrática Demosisto.

La vigilia anual a la luz de las velas en Hong Kong suele atraer grandes multitudes y es el único lugar en suelo chino donde se permite una conmemoración tan importante en contra de la represión.

Miles de personas acudieron en esta ocasión para rememorar el aniversario de la matanza de Tiananmen de 1989, pese a que la Policía había prohibido el evento -por primera vez en 31 años- al considerar que violaría las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus.

La celebración del aniversario fue este año especialmente delicada, al coincidir precisamente cuando China se preparaba para introducir la polémica Ley de Seguridad Nacional a finales de ese mes. La legislación llegó después de más de un año de protestas prodemocráticas que también registraron incidentes violentos entre la Policía y algunos manifestantes radicales, y cuyos efectos han lastrado la economía local.

La citada enmienda ha contado con la oposición de abogados, activistas, periodistas y un amplio segmento de la población hongkonesa por temer que pueda coartar las libertades de que goza la ciudad semiautónoma china, que fue colonia británica hasta 1997.

La Declaración Sino-Británica de 1984 estableció el mantenimiento durante al menos 50 años a partir de esa fecha de una serie de libertades en el territorio no contempladas en la China continental.