Órdago de China: ¿Occidente ha perdido Hong Kong definitivamente?

"Los hongkoneses protestan contra lo que ven como una campaña sistemática para socavar su estilo de vida", explica el historiador Rana Mitter

La jefa del Gobierno hongkonés, Carrie Lam, anunció que la ley de seguridad nacional, que el Legislativo chino aprobó este martes para Hong Kong, entrará en vigor hoy mismo.

En un comunicado emitido poco después de que la prensa oficial china confirmase la ratificación de la ley por parte del presidente, Xi Jinping, Lam aseguró que el Gobierno que dirige publicará “lo antes posible” la norma en su boletín oficial para que entre en vigor “más tarde, en el día de hoy” en el territorio semiautónomo.

Ante la ratificación esta mañana de la polémica ley, preguntamos a Rana Mitter, profesor de Historia y Política de la China Moderna en la Universidad de Oxford.

¿En qué medida la ley podría ser utilizada para aplastar el disenso de las autoridades chinas?

Las decisiones del Tribunal de Apelación Final de Hong Kong serán cruciales, pero existe el peligro de que Pekín pueda pasar por alto los tribunales de Hong Kong y aplicar sus propias decisiones. El pueblo de Hong Kong está protestando contra lo que ve como una campaña sistemática para socavar su estilo de vida, que el tratado de 1984 entre China y la antigua potencia colonial garantizó durante 50 años a partir de la fecha de entrega de Hong Kong en 1997.

¿Cómo puede cambiar la ley la vida cotidiana y la sociedad de la ciudad?

Podría hacer que los hongkoneses sean más cautelosos a la hora de mostrar opiniones contrarias al Gobierno de China.

Las protestas contra la ley de seguridad impidieron que se aprobara una ley similar en el pasado. ¿Por qué ahora los manifestantes no han podido evitarlo?

Bajo las condiciones de la pandemia por la covid-19, las grandes manifestaciones son ilegales, lo que ha obstaculizado a los manifestantes en su batalla por impedir que esta ley salga adelante.

¿Quiénes están a favor de la ley en la ciudad?

Ciertos empresarios han argumentado que esta ley podría traer la estabilidad que tanto necesita la ciudad después de los disturbios del año pasado, pero quienes realmente están a favor de esta ley son los funcionarios de Hong Kong, además de las principales fuerzas políticas que son más pro chinas.