Las razones del choque entre India y China, dos potencias nucleares

Acuerdan la necesidad del retiro de sus tropas de la zona fronteriza, pero siguen preparándose para un posible enfrentamiento

La India y China acordaron la necesidad del retiro de sus tropas de la zona fronteriza y de resolver la tensión por medio del diálogo, tras varios meses de fricciones y enfrentamientos militares, informaron este viernes fuentes oficiales. Esa es la intención, al menos sobre el papel, plasmada en un comunicado conjunto, tras un encuentro entre los ministros de Exteriores de la India, S. Jaishankar; y de China, Wang Yi, en Rusia al margen de la reunión de Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).

Sobre el terreno, ambas potencias (en el tercer y cuarto puesto de las naciones que más gasto dedican a defensa) siguen preparándose para un posible enfrentamiento. Hoy mismo el Ejército chino ha realizado pruebas logísticas con drones en la frontera con India, una señal de que China se está preparando para futuros posibles conflictos.

A pesar de la diplomacia, es incesante flujo de camiones militares que transportan tropas y provisiones desde la Cachemira india a Ladakh, región fronteriza con China, lo que escenifica la tensa crisis entre los dos gigantes asiáticos, que esta semana se acusaron por primera vez en décadas del lanzamiento de disparos disuasorios

Pese a todo, o precisamente por eso, los ministros de Exteriores coincidieron hoy en que la situación actual “no beneficia a ninguna de las partes. Por lo tanto, acordaron que las tropas fronterizas de ambos lados deben continuar su diálogo, retirarse rápidamente, mantener la distancia adecuada y aliviar las tensiones”, según la declaración.

Las partes, que se encuentran desde hace meses en negociaciones diplomáticas para reducir la tensión militar en el territorio, una vez más acordaron apegarse los acuerdos y protocolos existentes sobre asuntos fronterizos entre China e India, “y evitarán cualquier acción que pueda agravar las cosas”.

En la declaración, la India y China, esperan que a medida que la tensión entre ambas naciones mejore, puedan acelerar el trabajo para crear “nuevas medidas de fomento de la confianza” para mantener la paz y la tranquilidad en las zonas fronterizas.

Ambas potencias nucleares mantienen una histórica disputa por varias regiones del Himalaya, al reclamar Pekín el Arunachal Pradesh, controlado por Nueva Delhi, que reivindica a su vez el Aksai Chin, administrado por el país vecino.

Las tensiones por estos territorios se dispararon tras un choque fronterizo el pasado 15 de junio en el valle de Galwan, en el Himalaya occidental, el peor incidente de este tipo en 45 años en el que murieron al menos 20 soldados indios y 76 resultaron heridos. China, por su parte, no informó de bajas.

Las acciones por las que ambas naciones se culparon mutuamente llevaron a Nueva Delhi y Pekín a un proceso de retirada de tropas en la región, tras mantener varias reuniones entre altos cargos militares de ambos ejércitos.

Sin embargo, las potencias se han acusado de manera reiterada de nuevas acciones militares y violaciones sobre el territorio mientras continúa el diálogo.