EE UU planeó envenenar o secuestrar a Assange mientras se escondía en la Embajada de Ecuador

Un testigo afirmó que las reuniones del fundador de Wikileaks con los abogados se escuchaban regularmente utilizando micrófonos ocultos

Los servicios de inteligencia de Estados Unidos contemplaron la posibilidad de envenenar o secuestrar al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, mientras se escondía en la Embajada de Ecuador en Londres, tal y como recoge este miércoles ‘The Guardian’.

Según explica el diario británico, y citando el testimonio escrito de uno de los testigos en el caso de extradición, las reuniones de Assange con los abogados fueron intervenidas a menudo con micrófonos ocultos por una empresa de seguridad privada que espiaba al informático australiano. Además, los funcionarios estadounidenses también consiguieron obtener sus huellas dactilares del cristal.

Dos testigos, que prefirieron permanecer en anonimato por seguridad, trabajaron anteriormente para UC Global, un contratista privado con sede en España que brindó servicios de seguridad a la Embajada de Ecuador en Londres, donde el periodista estuvo asilado durante siete años. La empresa, que tuvo un contrato con Ecuador desde 2015, ha sido acusada varias veces de ser la principal herramienta de una campaña de vigilancia orquestada por Washington sobre Assange.

Asimismo, los testigos afirmaron que el jefe de UC Global, David Morales, ordenó personalmente al personal de seguridad que colocara equipos de escucha para espiar a Assange después de una petición de “amigos” estadounidenses. “En una ocasión, alrededor de diciembre de 2017, Morales explicó que los estadounidenses estaban desesperados y propuso medidas más extremas para poner fin a la situación, sugiriendo que la puerta de la embajada se dejara abierta, para permitir que otros lo secuestraran desde afuera, e incluso [se discutió] la posibilidad de envenenarlo”, asegura uno de los testigos. “Todas estas opciones estaban bajo consideración de los contactos de EE UU”.

Morales viajó hasta Las Vegas en 2016 para realizar una presentación de UC Global y obtuvo un “curioso contrato” con un socio adinerado de Trump, indicó uno de los testigos. El jefe de UC Global supuestamente recibió 234.000 dólares (unos 200.000 euros) al mes por espiar a Assange por parte de sus contactos en EE UU, puntualizaron los testigos.

Assange fue detenido en abril de 2019 por la Policía Metropolitana de Reino Unido, después de que Ecuador le expulsara del refugio donde se encontraba. El periodista se encuentra desde entonces encarcelado y actualmente lucha contra la extradición a EE.UU, donde el Departamento de Justicia ha presentado 18 cargos penales contra él por delitos relacionados con el mayor caso de divulgación de información clasificada en la historia de Estados Unidos. Por todos los cargos, Assange se enfrenta hasta 175 años de prisión.

El pasado 7 de septiembre comenzaron en Londres las audiencias sobre la extradición del fundador de WikiLeaks a Estados Unidos. La jueza Vanessa Baraitser tendrá que decidir si la petición de Washington está en línea con el tratado de extradición británico-estadounidense de 2007. Si prospera la solicitud de las autoridades estadounidenses, el ministro del Interior británico, Priti Patel, deberá autorizar la extradición de Assange.