¿Una nueva Guerra Fría entre Estados Unidos y China?

Biden ha prometido no dejar pasar ni una a Pekín y ha acusado a Trump de no haber sido lo suficientemente duro con Xi Jinping al inicio de la crisis de la covid

China se ha convertido en uno de los temas más candentes de esta campaña. Es un arma arrojadiza constante tanto de Biden como Trump, que compiten por mostrarse más duro con el nuevo rival asiático. Y es que muchos ven en la deteriorada relación entre las dos potencias una nueva Guerra Fría. Ante este escenario, el ascenso de China es visto con preocupación tanto por el partido Demócrata y el Republicano.

Por su parte, en Pekín ven con cierta inquietud este nuevo protagonismo ya que a China no le conviene la atención que le expone a una escalada del duelo político con Estados Unidos y que podría poner en peligro la estrategia internacional del país. China aspira, tras las elecciones, a restablecer una relación positiva que rebaje el enfrentamiento con la que, aún hoy, es la principal potencia económica y militar global.

En Washington las acusaciones de ambas partes de debilidad frente a China se multiplican, y la retórica sube a nuevos niveles a medida que nos acercamos a la fecha electoral. Biden ha prometido no dejar pasar ni una a Pekín, y ha acusado a Trump de no haber sido lo suficientemente duro con Xi Jinping al inicio de la crisis del coronavirus. Trump, por su parte, afirma que Biden es la preferencia de Pekín en estas elecciones. Con constantes referencias al “virus chino”, Trump ha prometido hacerles pagar por lo que le han hecho a su país.

Mientras, en China ven con preocupación como una escalada de las tensiones podría dar al traste con su estrategia internacional a largo plazo. Estados Unidos es la responsabilidad de Xi, una Guerra Fría le debilitaría internamente.