Los cuatro millones de votos rojos que no detectaron las encuestas

El mensaje antisocialista del presidente funcionó, incluso entre los inmigrantes y los latinos de Florida, explica Maxwell A. Cameron, profesor de la Universidad de Columbia Británica

Recuento de votos en Kenosha, en WisconsiWong Maye-EAP

Movilización récord en EE UU, la participación más alta en un siglo. ¿Los estadounidenses están más concienciados que nunca? ¿Tal vez la pandemia o la economía hayan tenido que ver?

La participación histórica refleja lo mucho que está en juego en estas elecciones. Los votantes estadounidenses están cada vez más motivados por lo que los politólogos llaman «partidismo afectivo negativo». Esa es una forma elegante de decir que a los demócratas les desagradan y temen a los republicanos, y que a los republicanos no les gustan y temen a los demócratas. Y sí, la pandemia y la economía influyen en esto. Los demócratas temen que si Trump permanece en el cargo, cientos de miles de personas morirán de coronavirus porque el presidente no tiene un plan efectivo para controlar la pandemia. Los republicanos temen que los demócratas cierren la economía en un intento por controlar el virus.

¿La conclusión que deja la noche electoral es la polarización de la sociedad estadounidense pese a la movilización?

Si, absolutamente. La participación refleja la extrema polarización que hay en la sociedad estadounidense. Esta polarización se ha intensificado en gran medida por el movimiento #Blacklivesmatter y la respuesta de “ley y orden” del presidente. El antirracismo ayudó a movilizar a la base demócrata, mientras que Trump generó críticas al señalar la anarquía que había en las ciudades controladas por los demócratas. El mensaje antisocialista del presidente claramente funcionó, incluso entre los inmigrantes y los latinos que viven en Florida (principalmente cubanos y venezolanos).

¿Qué candidato ha conseguido movilizar más a su electorado?. Trump ha tenido 4 millones de votantes más que en 2016 y Biden ha superado a Clinton.

Es difícil de decir, pero tengo la sensación de que Trump con sus mítines hizo más para crear entusiasmo y emoción, mientras que el mensaje de Biden de recuperar la decencia y la moderación no fue realmente inspirador. El Partido Demócrata, incluso si gana Biden, tendrá que encontrar una mejor manera de mantener unidos a dos grupos: los progresistas que quieren cambios y los moderados que temen el cambio. Al hacerlo, deberían vigilar lo que los republicanos han hecho en los últimos años, tratar de aferrarse al poder a pesar del cambio demográfico apuntalando técnicas de gobierno minoritario. Eso incluye el control de los tribunales, la manipulación de distritos, la erosión de los derechos de voto y el uso del obstruccionismo. Los demócratas deben adoptar una agenda progresista, incluso si no se puede llevar a cabo sin el control del Senado, que incluiría abolir el colegio electoral, ampliar la corte y limitar los mandatos en los tribunales, reforzar los derechos de voto, sacar dinero oscuro de la política americana y poner fin al obstruccionismo.

¿Cuál es el perfil del votante republicano y demócrata? Parece que el hombre blanco se inclina por Trump y las minorías prefieren a Biden...

Sí, totalmente cierto: la base de Trump es más fuerte entre los hombres blancos en particular. Mientras los republicanos sienten que pueden proteger sus intereses fundamentales a través de una estrategia de gobierno minoritario, las estrategias que escojan limitarán su capacidad para ganar apoyos entre las minorías. Para que el multiculturalismo tenga éxito en Estados Unidos, será necesaria una reforma democrática. A largo plazo, las tendencias demográficas favorecen a los demócratas, pero los progresistas no pueden quedarse sentados y esperar.

Maxwell A. Cameron es profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Columbia Británica. Preguntas de Jesús Buitrago