Los desaires de Trump y Biden a Pedro Sánchez

El presidente español no fue recibido por el magnate en la Casa Blanca. El mandatario demócrata habrá tardado 222 días en hablar cara a cara con el líder socialista

Trump le manda sentar a Pedro Sánchez en la cumbre del G20 en 2019
Trump le manda sentar a Pedro Sánchez en la cumbre del G20 en 2019La RazónLa Razón

La falta de encuentros y un inesperado desencuentro han protagonizado la relación entre el presidente Pedro Sánchez y sus homólogos estadounidenses, primero con Donald Trump y ahora con Joe Biden, quien finalmente ha accedido a mantener una reunión con el dirigente español en el marco de la cumbre de la OTAN en Bruselas el próximo lunes.

Pedro Sánchez no pudo arrancar a Donald Trump una reunión bilateral cuándo el magnate era presidente de EEUU. La foto de un presidente del gobierno español con el inquilino de la Casa Blanca es siempre un bien muy preciado y muy difícil de conseguir, como ha podido comprobar el equipo de asesores de Sánchez en Moncloa. Tras 222 días de ganar las elecciones del 3 de noviembre de 2020, Biden mantendrá su primer contacto con el líder socialista, un camino trufado de obstáculos.

Trump: siéntese, señor Sánchez

Lejos de encontrar la esperada reunión con el entonces presidente de EEUU, Sánchez sufrió en sus carnes un feo gesto del presidente republicano en la cumbre del G20 de 2019. Ambos líderes mantuvieron un brevísimo encuentro cuando Sánchez llegaba a reunión para tomar asiento en la sede oficial de Osaka. En ese momento apareció el presidente de EEUU y ambos se estrecharon las manos. Sánchez se giró para hacer algún comentario, pero Trump, camino de su sillón, le indicó con gesto de broma que se sentara, algo que acabó haciendo el presidente del Gobierno español. Sánchez negó cualquier intención de desplante y señaló que solo fue una broma.

“España está destrozada”

Después de que España tuviera que devolver a principios de este mes una partida de 58.000 test rápidos a China tras advertir que no cumplían con las especificaciones requeridas, Donald Trump puso como ejemplo a España de lo que no se debe hacer. “Eso no puede suceder en Estados Unidos”, criticó el presidente estadounidense, porque “el material se prueba, se analiza y se investiga”. “Recibí una llamada del G-7. Sus economías están hechas jirones, destrozadas. Mire lo que le pasó a España. Es increíble. Simplemente ha sido destrozada. Muchos otros países están destrozados”.

Reconocimiento del Sáhara sin avisar a Madrid

El gesto de la cumbre del G20 fue solo eso, un gesto. El verdadero desaire de EEUU hacia el Gobierno de Pedro Sánchez vino el 10 de diciembre de 2020, cuando el ya presidente saliente Trump anunció que había firmado una “proclamación reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental”. Tras mostrar su apoyo a Marruecos, EEUU también ha anunciado que Rabat acepta establecer relaciones diplomáticas con Israel. Fue sin duda una dura bofetada a España agravada con el hecho de que la Casa Blanca no se dignó tan siquiera a llamar a Moncloa para avisar de que iba a anunciar el reconocimiento. Ese paso de Trump rompió con la posición de EEUU durante décadas.

Respaldo de Biden a Marruecos en plena crisis diplomática

En pleno conflicto diplomático por la crisis desatada en Ceuta, la Casa Blanca, a través del secretario de Estado, Antony Blinken, llamó al ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, para conversar sobre la situación en Israel y Gaza y sobre “la importancia de la sólida relación bilateral y el papel clave de Marruecos en el fomento de la estabilidad en la región”. No hubo ni una sola mención al conflicto desatado por la relajación de las fronteras con España y la llegada masiva de inmigrantes indocumentados.