Habla el opositor venezolano detenido antes de entrar en prisión: «España debería tener la delicadeza de verificar las solicitudes de extradición»

Antes de ingresar en una cárcel de Coruña, a petición del Gobierno de Maduro, el opositor venezolano concede su última entrevista en libertad

Rolando Figueroa, exiliado venezolano en España
Rolando Figueroa, exiliado venezolano en Españapepe ferrinLa Razón

El opositor Rolando Figueroa lleva desde el miércoles en la cárcel de Teixeiro, en Coruña. El Gobierno de Nicolás Maduro solicitó su extradición en 2018 y las autoridades españolas han seguido con todo el proceso hasta privarlo de su libertad. Militante de Voluntad Popular, un partido opositor, y con la solicitud de nacionalidad y la de asilo aún abiertas, estas singularidades no han pesado durante el proceso judicial. El abogado, de 42 años, vino a España huyendo de la precaria situación humanitaria y la persecución política que invade Venezuela. Figueroa llegó a España, acompañado de su mujer y dos hijos, en 2017, soñando con un porvenir para toda la familia. Desde un coche, para que los pequeños de 8 y 12 años no escuchen a su padre sufrir y generarles más incertidumbre, el venezolano concede a LA RAZÓN su última entrevista en libertad.

¿Por qué cree que finalmente España ordenó su detención?

España ha venido procesando todas las solicitudes de extradición que le han llegado, de todos los países con los que tiene convenio. En mi opinión, cuando provienen de Venezuela deberían detallarse a fondo, e incluso, no tramitarse. Pienso que España no ha tenido esa delicadeza de verificar a fondo las solicitudes de extradición, pues son ilegítimas. A veces a los venezolanos que estamos aquí en España, que es un país completamente democrático, con separación de poderes, nuestros casos no se verifican a fondo. Suelen catalogarlos como delitos comunes a pesar de tener tintes de persecución política. No solo soy yo la persona afectada, hay muchos más en esta injusta situación. Incluso el líder opositor Leopoldo López, coordinador nacional de Voluntad Popular, exiliado aquí en España desde octubre, también se le ha solicitado su extradición y España la va a someter al Consejo de Ministros y posiblemente llegue al Poder Judicial. Los venezolanos no perdemos la fe de que se haga justicia y de que todas esas solicitudes de extradición con tintes políticos sean desestimadas. España, por todos los lazos históricos con Venezuela, debería brindarnos protección.

¿Cómo se va a despedir de sus hijos si finalmente se produce el peor de los desenlaces y es extraditado e internado en una cárcel venezolana?

Tuvimos que salir forzosamente de Venezuela. Ellos ya han sufrido muchísimo por el mero hecho de salir de Venezuela e instalarse en otro país. Todas las noches hablo con ellos. La pequeña tiene 8 y el mayor, 12. Los dos son españoles también. Les digo lo importante que son para mí, para su mamá. Reconozco que le doy muchas vueltas al momento en el que puede que ya no los vuelva a ver. Suena crudo pero es así: puede que no vuelva a ver a mis hijos nunca más si me envían para Venezuela. Les he explicado el caso y les cuesta entender por qué en España seguimos sufriendo.

La noche que usted ya no duerma en casa va a ser muy duro para ellos...

Totalmente. No deseo que llegue ese momento. Ruego a Dios que esto no suceda, porque no lo van a entender y puede marcarlos o traumatizar su niñez. Sobre todo cuando vean que su papá es llevado al país del que nos vimos forzados a huir. No están capacitados para procesar una despedida de esa forma.

¿Cómo lo afronta su mujer? Mary Fe es española y una razón muy importante por la que se trasladaron a Galicia...

Estamos casados desde hace más de 12 años. Llevamos viviendo en España desde 2017. Ella siente un dolor y una impotencia que no se puede describir. Ve además que los beneficios, la protección y tranquilidad que ella tiene como española, su esposo carece de ello. Tengo residencia por cinco años, llevo tres años como autónomo, sin embargo aún no me han otorgado la nacionalidad. Ahora creo que me hubiera beneficiado, que la opinión pública se indignaría más si enviasen a un español a una cárcel de Venezuela sin ser juzgado. Y es que recuerdo que no he sido juzgado.

¿Casado y con hijos españoles, usted pidió la nacionalidad?

En efecto, en 2018 solicité la nacionalidad española, la ley me concede ese derecho. Mucho antes de que Venezuela iniciara una persecución política contra mi persona ya había comenzado los trámites. Pero hay muchísimo retraso y aún no he tenido la dicha de que se me haya concedido la nacionalidad. Hablan de que pudiese demorar cinco años.

Tras abandonar Venezuela, se instalaron en Miami. En Estados Unidos, nunca se habría tramitado una extradición a Caracas. ¿Se arrepiente de haber venido?

Tenemos muchos vínculos con España, Mary Fe, la familia de mi mujer, mis estudios de posgrado en Madrid, el idioma... Teníamos además un proyecto de emprendimiento, lo veíamos como una gran oportunidad para todos. Sin embargo, de un día para otro, en 2018 se activó un proceso y con ello una auténtica pesadilla.