La ONU investigará el asesinato de tres civiles de Argelia por un presunto bombardeo de Marruecos

Rabat y Argel viven una situación de máxima tensión, con un ambiente similar al de un conflicto bélico y en el peor cruce entre ambos desde la década de los setenta

Las ciudades de Nuakchot y Uargla
EUROPA PRESS
03/11/2021
Las ciudades de Nuakchot y Uargla EUROPA PRESS 03/11/2021 FOTO: EUROPA PRESS EUROPA PRESS

Argelia y Marruecos viven una situación de máxima tensión, con un ambiente similar al de un conflicto bélico y en el peor cruce entre ambos desde la década de los setenta. La muerte de tres camioneros argelinos en la zona sahariana ha servido a la presidencia de este país para lanzar una amenaza directa a Rabat, al que acusa del incidente.

Pese a estas duras declaraciones, el portavoz del Gobierno de Marruecos, Mustafa Baytas, dijo hoy que su país se aferra “al respeto de los principios de buena vecindad” con todos sus vecinos, al ser preguntado por la actual tensión con Argelia que acusa a su país de la muerte de tres civiles argelinos en un ataque en el Sáhara. “En cuanto a la vecindad, Marruecos tiene un respeto muy escrupuloso a los principios de buena vecindad con todos”, se limitó a decir Baytas durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno semana tras ser preguntado por la mayoría de los periodistas sobre la actual tensión con el país vecino.

Argelia ha avisado de que el crimen “no quedará impune”, y la tensión con Marruecos subió un nuevo peldaño después de que la presidencia argelina confirmara -en un comunicado ayer- los rumores que circulaban desde el martes y denunciara que un presunto avión de combate marroquí no tripulado (dron) mató a tres civiles argelinos que se desplazaban en dos camiones a lo largo de unas carreteras del desierto que cruzan la antigua colonia del Sahara Occidental.

Ante el anuncio de Argel de la muerte de tres de sus nacionales, miembros de la MINURSO acudieron al lugar para investigar y preparar un informe que será entregado al secretario general de la ONU, que investigará el caso, según informa Le 360. Las autoridades de Marruecos no han reconocido la autoría del bombardeo y hasta el momento, tampoco ha asumido de forma oficial ninguna víctima propia tras la ruptura del alto el fuego, en noviembre de 2020.

El diario oficialista argelino El Moudjahid calificó el suceso como “terrorismo de Estado”, recordando que Marruecos traspasó “una línea roja”. También mencionó dos hechos por el que, aseguran, que tendrían razones de sobra: la lista de teléfonos argelinos que poseía Marruecos y que habían podido ser espiados mediante el programa informático de Israel NSO (caso Pegasus) y la difusión en julio de una carta por el embajador de Marruecos en el que señalaba al ministro de Exteriores argelino, Ramtane Lamamra, como “ferviente defensor del derecho de autodeterminación que niega ese mismo derecho universal a la gente de Kabilia, uno de los pueblos más antiguos de África y el cual sufre bajo la más prolongada ocupación extranjera”.

Mientras, desde Marruecos solo se ha podido presenciar silencio. La agencia France Presse recogió una fuente anónima el miércoles que aseguraba Rabat “nunca será arrastrado a una espiral de violencia y desestabilización regional”. Marruecos cree que Argelia está buscando un pretexto para entrar en guerra y niega que sus fuerzas armadas sean las autoras de la muerte de tres camioneros argelinos, un hecho no esclarecido, aunque Mauritania ha precisado que no ha ocurrido en su territorio, como pretendían los que acusaron a Rabat del incidente.

El cierre del gasoducto, clave en el conflicto que afecta a España

El cierre del gasoducto (GME) que atravesaba Marruecos desde Argelia y suministraba gas a España y Portugal se interpretó por algunas fuentes como una forma de presión que no ha surtido efectos. Mientras, en España, el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, ha reconocido que el Gobierno sigue “con preocupación” los últimos acontecimientos en el Magreb.

El Gobierno argelino ha dicho que ahora el suministro se hará a través del gasoducto Medgaz, que une al país norteafricano con España, completándolo con cargamentos de gas natural licuado (GNL) en barco. Argelia suministraba a España a través de los dos gasoductos aproximadamente el 49% del gas que consume el país.

Albares ha vuelto a reafirmar dichas garantías, que le hicieron llegar tanto a él como a la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, las autoridades argelinas durante sus visitas a Argel en las últimas semanas. “No hay ninguna posibilidad de que el suministro de gas argelino no llegue a España porque está totalmente garantizado por los suministradores, Sonatrach y el Gobierno de Argelia”, ha rematado.