¿Puede España confinar a los no vacunados contra el coronavirus como está pasando en Austria?

Algunas comunidades autónomas han impuesto medidas y los ciudadanos temen que vuelvan los confinamientos o que se cancelen las celebraciones de Navidad y Año Nuevo como en otros países

Un policía nacional hace guardia frente al hotel Palma Bellver, donde estaban confinados 249 jóvenes con el brote de un viaje de estudios a Mallorca, a 30 de junio de 2021
Un policía nacional hace guardia frente al hotel Palma Bellver, donde estaban confinados 249 jóvenes con el brote de un viaje de estudios a Mallorca, a 30 de junio de 2021 FOTO: Isaac Buj Europa Press

Desde este lunes, Austria ha puesto en cuarentena a dos millones de personas no vacunadas para intentar atajar la expansión del virus. Estas personas estarán confinadas hasta el 24 de noviembre. “No tomamos esta medida a la ligera, sabemos que es necesaria”, ha dicho el canciller austriaco, Alexander Schallenberg.

Algunos países europeos ya están tomando medidas drásticas para luchar contra el coronavirus, aunque una nueva ola de casos positivos y justo antes del periodo de Navidad. Las autoridades pertinentes temen que se les vaya de las manos y, aunque la vacunación, por fortuna, va aumentando en la mayoría de las regiones europeas, una subida elevada de infectados podría volver a colapsar los hospitales.

Más de 38 millones de personas han recibido al menos una dosis, y el 79,1% del total de la población (un 89% de la población diana) ya está totalmente inmunizada. Pero algunas comunidades ya han vuelto a las restricciones. Euskadi ha vuelto a las medidas anticovid solo seis semanas después de que el lehendakari, Íñigo Urkullu, decidiera quitarlas por completo (salvo las determinadas por el Ministerio de Sanidad). Así, el País Vasco exigirá el pasaporte sanitario para entrar a bares y restaurantes, al igual que Cataluña o Galicia lo exige para el ocio nocturno. Otras como la Comunidad Valenciana también lo exigirá “para todos aquellos donde sea razonable”.

Excepcionando Melilla, Islas Baleares, Canarias y Cataluña, el resto de las regiones tienen más de un 88% de población con al menos una dosis. Los últimos datos de Sanidad colocaban a España, con 82 casos por 100.000 habitantes, en riesgo medio. Pero Sanidad está revisando los niveles de riesgos, y con el nuevo borrador, la IA actual se consideraría de riesgo bajo. Asimismo, en el borrador se insiste en las medidas de higiene y prevención y las medidas planteadas se deben aplicar independientemente del nivel de alerta en el que se encuentra un territorio, incluso cuando se encuentre en un nuevo nivel de “circulación controlada” y en particular es “importante mantener el uso de la mascarilla”.

Viendo las medidas tomadas por el extranjero y cómo se está reflejando poco a poco en algunas comunidades, los ciudadanos españoles ahora temen nuevos confinamientos y medidas extremas. Aunque es algo que se considera “difícil”, según explica el vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, José María Vergeles. “Ya no hay un paraguas legal para eso. En cualquier caso en España eso sería difícil hacerlo en este momento ya, porque ahora mismo, el mecanismo legal que hay para poder tomar decisiones se basa en recomendaciones”, agrega.

Y es que el Tribunal Constitucional ya declaró ilegal el primer Estado de Alarma, lo que obliga a devolver todas las multas impuestas. También tumbó el segundo, y así, un sinfín de medidas consideradas ilegales durante los catorce primeros meses de pandemia. Viendo este ejemplo, sería muy complicado que el Ejecutivo, en particular, o el Congreso, en general, ofrezcan la idea de confinar a la población e incluso se valore la idea.

“Es bueno hacer una llamada a la responsabilidad. Y es la única alternativa. Agradezco mucho a la sociedad española que haya sido tan receptiva con las vacunas, pero ya no tenemos ese paraguas legal que nos diga qué podemos hacer o si podemos tomar tal o cual medida”, añade el consejero extremeño.

Mientras existe este debate en España, otros países ya han optado por pasar a la acción. Países Bajos, tras batir el récord de contagios, ha vuelto a los espectáculos sin público, ha impuesto un confinamiento parcial, ha cancelado cualquier celebración en Año Nuevo y está estudiando si excluir a la población neerlandesa no vacunada del pasaporte sanitario.