El cómic de Maduro

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro FOTO: Miguel Gutiérrez EFE

Dentro del pintoresco y dramático surrealismo en el que está sumergida Venezuela, se añade otra parte de la realidad que podríamos catalogar de tragicómica. El canal de Estado, Venezolana de Televisión, que funge como brazo de propaganda del chavismo, ha anunciado el lanzamiento del cómic «Súper Bigote», una serie en caricatura donde se presenta la figura protagónica de Nicolás Maduro trajeado de súper héroe y con el propósito firme de combatir a los «enemigos de la Patria».

El objetivo principal es «dilapidar» la figura de Hugo Chávez para reemplazarla por la de su «hijo político»; es decir, suplantar un culto a la personalidad por otro. Sin embargo, la hazaña parece difícil considerando que la imagen de Chávez se fortalece en la medida en que el país empeora. Mientras Maduro es el principal señalado de la crisis social y económica que atraviesa Venezuela, un buen segmento que votaba por Chávez y hoy no lo hace por Maduro, afianza su apoyo al líder original de la revolución bolivariana alegando que el sucesor no cumplió con la tarea encomendada. Por tanto, el culto a la personalidad de Maduro apunta a fortalecer un pírrico 10% que le sigue siendo fiel.

Con esta nueva producción televisiva se pone de manifiesto la inmensa ceguera de un régimen que nunca le interesó gobernar de manera eficaz, coherente y cercana; cada vez más se ha convertido, precisamente en eso, en un cómic, en un Gobierno de caricatura aferrado al poder y que juega con las necesidades básicas de una ciudadanía venezolana ansiosa de cambio. Un Gobierno de caricatura sostenido por la corrupción y amalgamado por un sector de la oposición que ya son comparsa en esta tragicómica historia del madurismo.