Llega “Filomena” el 24 de enero, sí, pero a Atenas, Estambul y las islas del Egeo

Grecia y Turquía han amanecido atrapadas en las garras del temporal que ha llevado la nieve hasta las playas

La gente camina por una calle durante una fuerte nevada en Atenas, Grecia
La gente camina por una calle durante una fuerte nevada en Atenas, Grecia FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Jorge Rey, el niño de Burgos que predijo “Filomena” en 2020, incluso antes de que lo advirtieran los meteorólogos, había vaticinado que hoy 24 de enero llegaría una importante nevada. Rey, que se ha hecho muy famoso en territorio nacional, había indicado, gracias a su método tradicional de “las cabañuelas”, que hoy caería una nevada intensa. En una entrevista con LA RAZÓN, el joven aseguró que “podría venir alguna nevada en la segunda quincena de enero en cotas bajas y, además, pueden ser muy intensas sobre el 24 de enero”.

Sus cabañuelas estaban hechas para Castilla y León, «esos fenómenos también pueden afectar a Madrid, como fue el caso de Filomena», advirtió, si bien consideraba que era «muy difícil» que aquella situación vuelva a repetirse.

Mientras muchos madrileños miraban al cielo a la espera de esa hipotética gran nevada, donde sí ha habido hoy una nevada que ha causado el caos y sorpresa ha sido en Atenas, en las islas griegas y en Estambul, Turquía.

Si hace un año éramos los madrileños los que apenas podíamos circular por la capital y veíamos cómo se suspendían hasta los vuelos, según informa la agencia Reuters, una fuerte nevada interrumpió el lunes el tráfico aéreo en Atenas, la capital griega, y en Estambul, la mayor ciudad de la vecina Turquía, mientras que varias islas del Egeo y gran parte de Turquía quedaron cubiertas por la nieve.

La Acrópolis, completamente nevada hoy, 24 de enero
La Acrópolis, completamente nevada hoy, 24 de enero FOTO: ALKIS KONSTANTINIDIS REUTERS

La tormenta, llamada Elpida, o “esperanza” en Grecia, interrumpió el tráfico tanto en Atenas como en Estambul, una metrópolis de 16 millones de habitantes.

La nieve cubrió las playas y las sombrillas de la costa ateniense, y se suspendieron los servicios de tren y autobús en la capital. Los conductores que se aventuraron a salir se quedaron varados.

“Ya llevamos tres horas aquí”, explicó Theodoris Petrou, junto a su coche. “Al principio no había nieve, sólo había unos 2 cm en la carretera, pero a medida que pasa el tiempo las cosas van empeorando”. En un deja vu total con lo que vivimos los madrileños.

Las nevadas intensas son poco frecuentes en Atenas, que se ha visto afectada por tormentas de nieve por segundo año consecutivo.

Los vuelos de entrada y salida del aeropuerto de Estambul se suspendieron hasta las 4 de la madrugada del martes mientras las autoridades trabajaban para despejar las pistas de aterrizaje y la carretera que conduce al aeropuerto. Mientras tanto, las oficinas públicas cerraron temprano para aliviar la congestión de la hora punta.

En Grecia, las autoridades advirtieron al público que limitara los desplazamientos al aire libre a los imprescindibles el lunes y el martes, mientras que las escuelas de muchas zonas estaban cerradas. El portavoz del Gobierno, Giannis Oikonomou, indicó que más de 46.000 clases escolares en todo el país se estaban llevando a cabo en línea.

La nieve cayó con fuerza y rapidez durante todo el día en el centro de Atenas, asentándose sobre las columnas de mármol de la antigua Acrópolis. Las autoridades enviaron alertas de emergencia a los teléfonos móviles de toda la zona de Atenas advirtiendo de las fuertes nevadas.

Las cadenas para la nieve eran obligatorias para los coches en muchas carreteras, mientras que los camiones tenían prohibida la entrada en la autopista principal en dirección al norte de Atenas. Sin embargo, las condiciones de hielo y la falta de cadenas para la nieve en algunos vehículos dejaron el tráfico atascado durante horas en muchas de las carreteras de la capital griega, incluyendo una carretera de circunvalación y una de las principales avenidas de Atenas.

Varios vuelos nacionales e internacionales con destino al aeropuerto de Atenas fueron cancelados, mientras que el servicio de metro hacia el aeropuerto se suspendió parcialmente, ya que parte de él discurre por encima del suelo.

El Ministerio de Sanidad anunció que los centros de vacunación contra la COVID-19 en la región ateniense del Ática y en la cercana isla de Evia cerrarían a las 15:00 horas del lunes y permanecerían cerrados el martes debido a las fuertes nevadas.

La compañía aérea griega Aegean Airlines canceló el lunes todos sus vuelos, excepto cinco, e informó que esperaba que los horarios se vieran alterados el martes y posiblemente el miércoles.

Oikonomou aseguró que las condiciones meteorológicas seguirían siendo ``difíciles’' el martes. Las autoridades de protección civil han establecido centros de coordinación con los bomberos, la Policía, las Fuerzas Armadas y las autoridades locales para hacer frente a cualquier problema, manifestó.

Al igual que en España, la nieve es habitual en las montañas griegas y en el norte del país, pero es menos frecuente en el centro de Atenas y en las islas del Egeo. El año pasado, la capital griega se vio afectada por una gran tormenta de nieve que causó graves problemas, dejando sin electricidad durante días a algunos barrios y haciendo intransitables todas las calles sin cadenas para la nieve. Miles de árboles se derrumbaron por el peso de la nieve y el hielo.

Al norte, en la vecina Albania, el lunes cerraron todas las escuelas primarias y secundarias durante tres días a causa del frío. Las autoridades aconsejaron a la gente que evitara conducir. Las temperaturas alcanzaron los -17 C en el este de Albania, aislando algunas zonas y causando problemas en el suministro de electricidad y agua. Muchas carreteras rurales han sido bloqueadas.