Mali se retira del G-5 en plena escalada de la influencia rusa en el país

Bamako aduce que no se le ha concedido la presidencia rotatoria del grupo y acusa indirectamente a Francia

Comunicado del Gobierno de Mali en el que anuncia su retirada del G-5
Comunicado del Gobierno de Mali en el que anuncia su retirada del G-5 FOTO: jmz mal

La “razón oficial” es la demora en traspasarle la presidencia rotatoria, pero, detrás de la decisión de Mali retirarse del G-5 parece estar el giro que este país ha dado en los últimos meses de alejarse de Francia y sustituir su influencia por Rusia la creciente presencia del grupo Wagner, próximo al Kremlin, en la colaboración con el ejército contra el terrorismo.

En el comunicado oficial, el Gobierno maliense anuncia su retirada de todos los órganos de la coalición, incluida su fuerza conjunta, por la demora en el traspaso de la presidencia de turno a Mali tal como lo estipula la “práctica establecida”. La presidencia maliense tenía que haber empezado el pasado 15 de febrero en una reunión en Bamako de jefes de Estado de los países miembros del G5 Sahel (que integra también a Chad, Burkina Faso, Níger, y Mauritania) y que nunca se ha celebrado.

Asimismo, la nota indica que la oposición de algunos estados del G5 Sahel, que se creó en 2014, a la presidencia maliense está “ligada a las maniobras de un Estado extrarregional que busca desesperadamente aislar a Mali”, en clara alusión a Francia.

Mali expresa su “rechazo enérgico” a argumentos presentados por un Estado miembro, cuyo nombre no revela, y que justifica en la “situación política interna” maliense, marcada por un gobierno militar golpista, su motivo para oponerse al ejercicio por parte del país africano de la presidencia de turno. “Ningún texto legal del G5 Sahel prevé restricciones contra un Estado miembro, sobre la base de su situación política nacional, (...) ni sanciones impuestas por otros organismos a un Estado Miembro”, agregó la nota.

A primeros de este mes, Mali dio por roto el tratado de cooperación en materia de defensa que firmó con el Gobierno francés en 2014, así como los que determinan el estatus de las fuerzas galas antiterroristas de la misión Barkhane, que Francia está retirando del país africano. Coincide con la creciente influencia y presencia de Rusia en la zona a través de los mercenarios del grupo Wagner, cuya efectividad en la lucha antiterrorista está por demostrar y que ya han sido acusados de operaciones indiscriminadas. Coincide con manifestaciones que han tenido lugar en la capital Bamako en contra de Francia y a favor de Rusia.

Tal y como publicó LA RAZÓN el pasado mes de enero, París acusó a los los mercenarios Wagner de participar en la depredación del país al cambiar la seguridad de las autoridades por el derecho a explotar impunemente los recursos minerales”. “Wagner usa la debilidad de ciertos estados para consolidarse, no para reemplazar a los europeos y, más allá, para fortalecer la influencia de Rusia en África”, señaló el ministro de Asuntos Exteriores galo.

París había advertido de que la llegada a territorio maliense de Wagner sería “incompatible” con el mantenimiento de sus soldados desplegados en Malí.