Política

Japón

Ataque en Kawasaki: “Cuando me volví, vi a un hombre con cuchillos gritando: ‘¡Te voy a matar!’”

Dos muertos y 17 heridos en un ataque a colegialas en Japón

Policías trabajan en el lugar donde se ha perpetrado un ataque con arma blanca, en Kawasaki, al sur de Tokio. EFE/Kimimasa Mayama
Policías trabajan en el lugar donde se ha perpetrado un ataque con arma blanca, en Kawasaki, al sur de Tokio. EFE/Kimimasa Mayamalarazon

Con un cuchillo de 30 centímetros en cada mano, un hombre de 51 años asaltó ayer por sorpresa a un grupo de estudiantes que esperaban por la mañana el autobús escolar en la ciudad japonesa de Kawasaki, a unos diez kilómetros de Tokio. Antes de quitarse la vida cortándose el cuello, el asesino acabó con la vida de una niña de 11 años y de un hombre de 39, padre de otra de las escolares. Además, logró herir a otras 15 niñas de entre 6 y 12 años y a una mujer de 40, de las que cuatro se encuentran graves. Una tragedia que ha conmocionado al país nipón.

“Escuché a los niños gritar: ‘Tengo miedo’ y, cuando me volví, vi a un hombre con cuchillos gritando: ‘Te voy a matar’”, aseguró a la agencia de noticias Kyodo, Toshichika Ishii, un ciudadano japonés de 57 años que se encontraba en un parque cercano al lugar de los hechos. Al momento, según explicó, vio a las pequeñas caer al suelo. El suceso tuvo lugar a las 7:45 de la mañana hora local mientras las menores esperaban para ir a la escuela católica de primaria Cáritas. Según declaró a posteriori su subdiretor, Satoru Shitori, el ataque se produjo por detrás y los niños no lo vieron venir porque “estaban mirando hacia al autobús”.

Tras el asalto, multitud de padres acudieron compungidos a recoger a sus hijas al centro educativo, que fue recopilando información para transmitírsela a los familiares. La policía hacía lo propio. Según indicaron las autoridades niponas, un conductor de autobús que presenció el asalto explicó que trató de detener al agresor “pero comenzó a apuñalar a las niñas y a otras personas. Luego se fue a docenas de metros de distancia y se cortó el cuello”.

Los testigos coinciden en que la escena era dantesca con charcos de sangre, mochilas tiradas por todas partes y cuerpos tendidos con múltiples cortes. Desde los hospitales que están tratando a las víctimas, aseguran que además de las heridas en el cuello, es probable que desarrollen un trastorno de estrés postraumático debido a la dureza de lo vivido.

Tanto el primer ministro nipón, Shinzo Abe, como el presidente estadounidense de visita en el país, Donald Trump, mostraron su repulsa ante semejante hecho y su solidaridad con las víctimas.

Japón es uno de los países con los índices de violencia más bajos del mundo, aunque desde que ocho niños murieron y 19 resultaron heridos en 2001 tras el asalto de un colegio de educación primaria, los centros educativos han extremado las precauciones. También en 2008, un individuo atropelló y apuñaló a viandantes en el popular distrito tokiota de Akihabara, ocasionando siete muertos y una decena de heridos.

Abe dijo que “la seguridad de los niños debe ser protegida a cualquier coste” y la ministra de educación, Masahiko Shibayama, añadió que harán todo lo posible para garantizar la seguridad en las escuelas y en los caminos hasta llegar allí.