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Polonia conmemora el 80 aniversario del inicio de la II Guerra Mundial bajo el manto de Estados Unidos

El país encuentra en Washington al aliado perfecto para sus más grandes temores: defensa y cooperación energética

  • El vicepresidente de EE UU Mike Pence habla durante la ceremonia del 80 aniversario del inicio de la II Guerra Mundial hoy en Varsovia. (AP Photo/Petr David Josek)
    El vicepresidente de EE UU Mike Pence habla durante la ceremonia del 80 aniversario del inicio de la II Guerra Mundial hoy en Varsovia. (AP Photo/Petr David Josek)
Varsovia.

Tiempo de lectura 4 min.

01 de septiembre de 2019. 17:09h

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Taylin Aroche.  Varsovia. 1/9/2019

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, llegó a Varsovia después de haber acompañado a Donald Trump durante la cumbre del G7, en Francia. El presidente se vio obligado a cancelar su viaje a Polonia debido al huracán Dorian, que continúa amenazando el estado de Florida. “Veníamos a ver a Trump”, comentan, sin ocultar su desilusión, dos mujeres en la Plaza Pilsudski en el centro de Varsovia. La capital se ha vestido de gala y se ha blindado para conmemorar el 80 aniversario del inicio de la Segunda Guerra

Mundial.

A su llegada, Pence fue el único mandatario recibido entre una fuerte ovación. Interrumpido en numerosas ocasiones durante su discurso por aplausos, el vicepresidente ensalzó el coraje del pueblo polaco, “el país demostró ser una nación de héroes. Hoy, en el corazón de Varsovia, frente a la tumba del Soldado Desconocido, nos hemos reunido para dar testimonio del espíritu de una gran nación”, concluyó el vicepresidente.

Durante su discurso, el presidente de Polonia, Andrzej Duda, llamó a rendir homenaje a todos los veteranos de guerra. Recordó la heroica lucha durante el levantamiento de Varsovia y terminó refiriéndose a la ocupación Rusa de Georgia y Ucrania, “es nuestra responsabilidad mantener la paz y no volver a la acción armada” continuó el líder, para concluir: “Viva el mundo libre”.

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, acompañado de la canciller Angela Merkel aseguró, en medio de una plaza repleta de banderas polacas, “Alemania no olvida el daño infligido a tantos ciudadanos polacos; no olvidamos el sufrimiento de tantas familias, así como su coraje para resistir”, declaró.

El dúo Washington - Varsovia

Mientras la administración Trump quita importancia a las advertencias de una recesión económica en EEUU; impulsada por su frenética guerra comercial con China. El vicepresidente está en Polonia haciendo lo mismo que Trump intentó la semana pasada en la costa francesa: procurar que más líderes mundiales se apunten a su política y sigan su ejemplo. Por su parte, el gobierno polaco ha impedido la entrada de Huawei en el país con su red 5G, algunos expertos apuntan que esta medida fue tomada debido a presiones estadounidenses

y que Reino Unido y Alemania podrían seguir con esa política.

La presencia de la administración Trump en Polonia demuestra que los símbolos importan. Ambos gobiernos se sienten atraídos por razones ideológicas. Comparten una política de inmigración restrictiva, un escepticismo hacia la Unión Europea y cuestiones como el aborto. “Históricamente la sociedad polaca ha estado más inclinada al Partido Republicano y a su naturaleza conservadora. Si bien el conservadurismo de ambos difiere, por ejemplo en materia económica, eso no importa para un ciudadano medio polaco”, apunta el Dr. Marcin Fatalski, de la Universidad Jaguelónica de Cracovia.

Washington contará en los próximos meses con hasta seis bases militares en suelo polaco, y un aumento de 1.000 militares estadounidenses que se trasladarán del contingente de 52.000 efectivos que EEUU tiene permanentemente en Alemania.

Polonia y Estados Unidos comparten intereses en dos asuntos clave para ambos: defensa y cooperación energética. Todo ello manteniendo altos estándares de democracia, libertad individual y estado de derecho; fundamentales para la cohesión de la alianza. El país invierte, tal y como EE UU exige, más del 2% de su PIB en defensa y mantiene un serio compromiso con la OTAN, con una visión clara sobre la amenaza que Moscú representa para su país. Desde la anexión de Crimea por parte de Moscú, 4.500 soldados estadounidenses fueron desplegados en Polonia.

“El problema de la seguridad nacional es primordial para el gobierno y la sociedad polaca después de la anexión de la provincia de Crimea por parte de Rusia”, apunta el experto. Polonia condiciona la seguridad de Ucrania a la suya y considera al país un socio clave que debe permanecer en la órbita europea. El presidente polaco Andrzej Duda y su homólogo ucraniano, Vladimir Zelenski, dedicaron la víspera de las conmemoraciones a reuniones de trabajo. “Cuando se debaten cuestiones de seguridad, la opinión pública parece más inclinada a depender de Washington. Estados Unidos es percibida como la tierra prometida de libertad y prosperidad. Esa imagen se vio fortalecida durante la época comunista. El pueblo polaco creía que la libertad solo podía llegar con la victoria de Occidente en la rivalidad global contra la Unión Soviética. Los republicanos fueron identificados con un anticomunismo incondicional. Especialmente Reagan” concluye Fatalski.

Ayer, Polonia rememoró su pasado más doloroso en medio de una fuerte tensión en su clase política. El país se dirige a unas elecciones parlamentarios, el próximo 13 de octubre, en medio de una sociedad fuertemente polarizada. Las batallas dialécticas en asuntos polémicos no cesan, incluidos los derechos al colectivo LGTBI - directamente atacado por dirigentes del partido en el Gobierno -, el aborto o los escándalos de abusos sexuales en la iglesia catolica.

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