Guillermo Lasso: «Si gano le diremos al señor Assange que salga de la embajada de Ecuador»

El candidato a las elecciones presidenciales asegura que Rafael Correa «no permitió a los ecuatorianos beneficiarse de la mayor bonanza petrolera».. «Hay mucho voto secreto de ecuatorianos que apoyan al cambio, pero ante la intimidación de este gobierno, muchos ciudadanos han preferido callar por miedo»

El candidato a las elecciones presidenciales de Ecuador asegura que Rafael Correa «no permitió a los ecuatorianos beneficiarse de la mayor bonanza petrolera».

El ex presidente del Banco de Guayaquil y ex ministro de Economía, Guillermo Lasso, de 61 años, es el candidato opositor –conservador, del Movimiento CREO– con más opciones para echar a la izquierda ecuatoriana del poder. Ecuador celebra este domingo la primera vuelta de las elecciones presidenciales, las primeras en diez años sin Rafael Correa como candidato. Su heredero es Lenín Moreno, primero en las encuestas pero sin el apoyo suficiente para ganar por goleada y evitar así una segunda vuelta. Lasso, que respondió a un cuestionario de LA RAZÓN, asegura que el 85% de los ecuatorianos quiere el cambio y que Moreno representa más de lo mismo.

–En los últimos tiempos, la izquierda ha perdido terreno en América Latina. ¿Por qué cree que Ecuador puede ser el siguiente gobierno de izquierdas en caer?

–El fracaso del llamado socialismo del siglo XXI es evidente. Es el rechazo natural ante un modelo estatal que pretende imponerse ante la libertad de los ciudadanos. Los ecuatorianos van a seguir el ejemplo de aquellos países hermanos que se cansaron de un Estado controlador que vive a costa de ellos. El 85% de los ecuatorianos quieren el cambio, por eso pasaremos de ser uno de los países modelo del socialismo del siglo XXI a convertirnos en un modelo de democracia, prosperidad y libertad.

–¿Qué balance hace de la presidencia de Rafael Correa? ¿Destacaría algo positivo?

–En lo económico, su Administración no permitió a los ecuatorianos beneficiarse de la mayor bonanza petrolera. Después de diez años, nuestro país sigue enfrentando el mismo nivel de desempleo que teníamos en 2006. También en lo institucional el modelo correísta ha representado un retroceso. Prueba de ello son las decenas de casos corrupción que han caracterizado a este Gobierno y el evidente deterioro del Estado de Derecho. El oficialismo afectó la libertad de expresión con leyes absurdas como la Ley de Comunicación, la ley mordaza que vamos a derogar. Dentro de los avances puedo mencionar la inversión en infraestructura educativa y vial.

–¿Cree que Rafael Correa aspira a ser «el poder en la sombra» si llega a ganar su heredero, el candidato Lenín Moreno?

–Los ecuatorianos me dicen en todo lugar que recorro: «Correa, Moreno y Glas, nunca más». Moreno es el candidato del continuismo. Participó en las ideas que nos llevaron a esta crisis y quiere continuarlas. Moreno es más de Correa y los ecuatorianos lo saben.

–El oficialismo le acusa de que impulsará una política neoliberal que beneficiará a la oligarquía. ¿Qué medidas adoptará en materia económica y social?

–La mejor política social es la creación de empleo. Del 2015 al 2016 se perdieron 350.000 plazas de trabajo, seis de cada diez ecuatorianos que forman parte de la población activa viven en el desempleo, el subempleo y la informalidad. Entendemos que un Ecuador con trabajo es un Ecuador que prospera. Por eso, nuestra principal propuesta será la creación de un millón de empleos. Esto lo lograremos a través de seis ejes: eliminación de catorce impuestos, motivación de la contratación a través de incentivos tributarios, aumentando la producción a través de zonas francas de inversión, liberalizando la economía a través de la firma de acuerdos de cooperación con Estados Unidos, China, Japón y la Alianza del Pacífico; lanzamiento de estímulos a la inversión extranjera para atraer 10 .000 millones; y otorgamiento de 1.000 millones en créditos, al 1% de interés a 30 años plazo, para los agricultores. Ese es el cambio que Ecuador necesita, después de 10 años del correismo metiéndose y asfixiando en la economía y las oportunidades de la familia ecuatoriana.

–¿Cree que la corrupción, especialmente tras las revelaciones de Odebrecht, puede tener gran incidencia en las elecciones?

–El responsable político por los casos de corrupción es Jorge Glas, el candidato a vicepresidente por el oficialismo. En estos últimos diez años no se pusieron los candados necesarios en los procesos de licitación de los contratos públicos, ni se permitió a la Prensa hacer su trabajo, de ahí los escándalos que vivimos hoy. Esto no va a ocurrir en nuestro gobierno. Es un insulto para los ecuatorianos que después de los escándalos que han ido revelándose en la última semana la Fiscalía no haya iniciado una investigación seria, ni haya entregado nombres. El presidente saliente no tiene autoridad moral y se verá reflejado en los resultados de estas elecciones.

–Si hay una segunda vuelta, ¿qué alianzas podrían establecerse para que el candidato Lasso ganara la presidencia? ¿cree que la dispersión de la oposición podría penalizarle?

–Después de segunda vuelta nosotros estaremos con nuestros oídos prestos a escuchar, como siempre lo han estado, a quienes busquen apoyar al proyecto de cambio que tiene la posibilidad de vencer al oficialismo correísta.

¿Cree que va a haber mucho voto oculto estas elecciones?

Sin duda. Hay mucho voto secreto de ecuatorianos que apoyan al cambio, pero ante la intimidación de este gobierno, muchos ecuatorianos han preferido callar por miedo, pero van a expresarse este 19 de febrero con su voto.

–¿Pondrá fin al encierro de Julian Assange en la embajada ecuatoriana en Londres si usted gana las elecciones?

–Obama indultó lo que resta de la condena al soldado Manning. Eso hace pensar que ya no habría razón para un juicio contra Julian Assange en Estados Unidos y, por lo tanto, el sustento del asilo desaparecería. Por eso, le diremos al señor Assange cordialmente que se retire de la embajada y buscaremos hacerlo dentro del marco del respeto al Derecho Internacional en los primeros 30 días del gobierno.