Lifestyle

¿Sabes cuáles son los errores de estilo que más estropean tu imagen?

Según te vistas, así te tratarán los demás

La gente suele pensar en tendencias a la hora de hablar de errores al vestir, en cómo ir a la moda y en mezclar correctamente estilos, pero pocas veces pensamos en que esa importancia va mucho más allá. Cuando vemos a alguien el 93% de la primera impresión son elementos no verbales: 55% es la apariencia, 38% el comportamiento y tan solo el 7% el mensaje que comunicamos.

El objetivo de la moda no es demostrar poder económico ni un vestidor extenso, sino que es un arma y un recurso fantástico para hacerte sentir bien, atractiva y segura de ti misma. Sin embargo muchas veces cometemos errores que estropean o nos hacen dar una imagen equivocada de lo que pretendemos transmitir. Estos son los errores que una mujer elegante jamás cometería:

Vestir solo ropa con grandes logos. La gente que solo compra la ropa de marca por sus logos cree transmitir riqueza y estatus social, pero muchas veces solo demuestra que no saben vestir adecuadamente. Los logos brillantes o muy llamativos pueden demostrar todo lo contrario, así que ten cuidado; sobre todo si son falsificaciones y vas por la vida luciendo “Dolce & Banana”.

Las prendas tienen su momento y su lugar. Las crocs deberían estar prohibidas al menos que seas un niño o trabajes en un hospital.

No vayas a la boda con un vestido del mismo color que la corbata de tu pareja. Hace mucho que pasó de moda. No es cuqui, cari.

La ropa interior tiene un nombre claro, así que no es elegante que la vayas luciendo. Para que no se note, la más práctica es la de color nude o carne. Con vestidos ajustados es mejor llevar braguitas cortadas con tecnología láser, sin antiestéticas costuras ni con gomas que te hagan rollitos en las nalgas.

Tampoco es recomendable usar sujetadores con relieves en su diseño; no puedes pretender que te tomen en serio cuando la vista se está desviando continuamente al encaje de tu sostén, por ejemplo.

Atención al patinazo que ha cometido esta semana la bloguera Olivia Palermo, una de las mujeres más estilosas de la actualidad. La americana presentó su primera colección de ropa en Nueva York luciendo una blusa de seda y pezoneras que quedaron bien retratadas con los flashes de los fotógrafos.

Si vamos a lucir una blusa transparente, lo mejor es ponernos debajo una camiseta de tirantes del mismo color que la camisa elegida. Y si no queremos que al agacharnos asome la consabida tira del tanga, mejor elegir pantalones de cintura alta, que estilizan más y encima son tendencia esta temporada.

Hay una regla de la elegancia que reza “si muestras escote, cúbrete abajo. Si usas minifalda, cúbrete arriba”. Mostrar piel es vulgar, no sexy. Mostrar trasero, escote y piernas al mismo tiempo evidencia una exagerada necesidad de ser valorada solo por nuestro cuerpo. ¿Alguien se acuerda de haber visto a alguna de las mujeres de La isla de las tentaciones con las rodillas tapadas? Pues eso.

Estar muy vestida o demasiado poco. Cuántas veces os ha pasado que vais a una supuesta fiesta informal y todas las mujeres llevan vestido y tacones y vosotras vais en vaqueros y deportivas. Inmediatamente, te sientes incómoda y fuera de lugar. Hay que saber identificar las formas adecuadas de vestirse para cada ocasión y saber adaptar nuestra indumentaria al momento y tipo de reunión al que vamos a acudir. A la oficina no se viste con minifalda de lentejuelas ni a una fiesta en chándal (al menos que seas Billie Eilish y te patrocine Chanel el poliéster).

Quién no suscribe esta cita de Arturo Pérez-Reverte y es acordarse de “los que van por el centro de Madrid en calzoncillos y chanclas, torso desnudo y camiseta al hombro, impregnando el aire de aroma veraniego; tan desahogados, ellos y la madre que los parió, como si estuvieran en el paseo marítimo de una playa o vinieran de chapotear en la alberca del pueblo”.

Carolina Herrera dijo en una ocasión que algunas mujeres, en su afán de esconder los años, visten con ropa que no es adecuada para su edad. Es muy importante aceptar la edad que tenemos y saber qué estilismo nos queda bien en cada etapa de la vida. Es admirable mantener un espíritu joven, pero no seguir vistiéndose como una adolescente cuando pasas de largo la treintena. O empeñarte en lucir transparencias cuando te acercas a los sesenta.

Al igual que en el maquillaje sabemos elegir en destacar u ojos o labios, hay que elegir o collar o anillo o pendientes grandes. Tenemos que resaltar una zona para llamar la atención, pero no cargarnos de accesorios. Llevar las muñecas llenas de pulseras tintineantes hace llamar innecesariamente la atención.

¿Te gusta mascar chicle? Aunque lo hagas por calmar los nervios, existe una “enfermedad” llamada misofonía cuyo nombre significa odio hacia los sonidos” Nadie tiene la necesidad de escuchar como tus mandíbulas trituran frenéticamente la goma de mascar con la boca abierta y haces pompas como si tuvieras quince años.

Nunca te olvides tus manos. Llevar unas uñas limpias, cortas y bien pintadas te hará ganar muchos puntos en tu imagen general. Al contrario de lo que puedas pensar, unas uñas excesivamente largas o con manicura extravagante no te hará estar más a la moda.

No hay que ser una esclava de la moda. Adiós al fashion- victimismo. Todas las mujeres somos únicas y tenemos que resaltar nuestros puntos fuertes: No existe otra forma de tener buena imagen. Como dijo Coco Chanel, para ser insustituible, uno siempre debe ser diferente.