Galicia en el Madrid no-confinado

Capricho Galicia ofrece el lacon más sabroso, el pulpo más tierno, las zamburiñas más picantes y las nécoras más asequibles en el madrileño municipio Pozuelo de Alarcón

Seguimos con el caos de si uno vive en una zona confinada podría desplazar a una no-confinada, y todas esas preguntas sin respuestas. En el Madrid del confinamiento perimetral, la hostelería está duramente castigada. Entretanto, hay municipios que se han “librado” como quien dice, como es el caso de la mayoría de los municipios de la zona Noroeste como Las Rozas, Majadahonda, Boadilla del Monte, Pozuelo de Alarcón. Considerados como el “pata negra” de la Comunidad de Madrid, dado que pertenecen a los municipios de España con la renta per cápita más alta del país (encabezando la lista Pozuelo, seguido de Boadilla, y estando Las Rozas en el puesto nº4 de España), destaca el famoso restaurante gallego Capricho Galicia (Calle Atenas nº2. Pozuelo de Alarcón).

Este pequeño local, lleno de encanto, está regentando por Fernando González, tercera generación de hosteleros gallegos que emigraron a Río de Janeiro en el año 1934. Años después la familia regresó a España, y continuó en el sector con una cafetería en Vigo, Skimo, que aún a día de hoy está abierta. “El destino y la decisión de nuestro padre nos trajo a Madrid, donde continuó el camino con dos restaurantes: La Morriña, en la calle Leganitos, y El Correjidor, en la Plaza Mayor”, cuentan.

Así, Capricho Galicia, es un bocado de su tierra natal en el municipio madrileño. Al timón de este barco, Fernando, confiesa que Capricho Galicia es un entorno para “hacer familia y amigos”. Entre los muchos platos, destaca las sabrosas Zamburiñas a la plancha con Ají Mojí que pude degustar para #LaCataDeKaty Pulpo a la gallega con Cachelos; Lacon con Grelos Chorizo Patata y Oreja; Entrecot de vaca con Patatas y Pimientos de Padrón. Por encargo también se puede degustar Nécoras, Centollo de la Ría, Ostras de Árcade. También es legendaria la Cazuelita de Zorza con Queso Gallego; o para el postre, las Filloas caseras de Crema Pastelera.

La calidad-precio es muy óptima. Las tapas oscilan entre los 10 y los 18 euros. La carta de vinos es muy amplia, destacando, como es de esperar, los vinos gallegos: Rías Baixas y Ribeiro (entre los blancos) como Aravo Albariño o Pazo de San Mauro (ambos de R. Baixas, DO). Entre los tintos, un placer para el paladar son los de la DO Ribeira Sacra, la Denominación más heroica, con joyas como Pote de Boga (un monovarietal Mencía) o Capricho (otro monovarietal elaborado a partir de la uva Merenzca, también de las Bodegas Ponte de Boga).

Capricho Galicia es la manera de viajar al mar y saborear sus olas sin moverte de la Comunidad de Madrid. En lenguaje de emociones, es navegar con lentitud hasta el más puro éxtasis en el paladar. Es otra manera de volver a viajar por los sabores, y a precios para todos los bolsillos.