¿Qué son las freidoras sin aceite, el producto para comer menos grasas que está arrasando en ventas?

Estos aparatos permiten cocinar los alimentos de una forma más saludable, evitando el exceso de grasa

La freidora de aire permite cocinar de una forma rápida y sencilla alimentos más sanos.
La freidora de aire permite cocinar de una forma rápida y sencilla alimentos más sanos.

Ya no hace falta despedirse de las patatas fritas para llevar una dieta saludable. Las freidoras sin aceite (o de aire caliente) están de moda. De los diez electrodomésticos de este tipo más vendidos de Amazon, nueve son sin aceite, mientras que solo uno es el aparato tradicional que todos conocemos.

Su popularidad se debe a que permiten darse un capricho menos calórico y sin exceso de grasa, ya que no hace falta sumergir el alimento en aceite para freirlo. Pero, ¿cómo funcionan?

¿Cómo fríen sin aceite?

La fritura es una técnica de cocina que consiste en sumergir los alimentos en una materia grasa muy caliente, como el aceite de oliva, de girasol o de cacahuete, entre otros. Por lo que, en realidad, estos aparatos no fríen, sino que cuecen. Es decir, su funcionamiento se parece más al de un horno pequeño que al de una freidora tradicional, ya que lo que pasa dentro del aparato es que un ventilador interior mueve el calor que genera una resistencia y somete al alimento a altas temperaturas.

Lo bueno de estos aparatos es que, al utilizar una menor cantidad de grasa, son más fáciles de limpiar y, además, su consumo eléctrico es mucho menor que el de un horno. Los fabricantes de estos pequeños electrodomésticos recomiendan añadir una cucharada de aceite antes de cocinar el alimento, por lo que no se puede considerar del todo una freidora sin aceite.

Trucos para usar bien la freidora sin aceite

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recopilado una serie de trucos para sacarle un mayor partido a las freidoras de aire caliente. Algunos de ellos también sirven para las tradicionales, pero es importante destacar que son dos aparatos distintos y deben utilizarse de maneras diferentes.

- Antes de comprar, escoge la capacidad adecuada a tus necesidades. Si compras una freidora demasiado pequeña, es fácil sobrecargarla, lo que provocará que la comida tarde más en cocinarse, quede un peor resultado y que el exceso de alimentos obstaculice la circulación del aire.

- Agita el cesto para repartir los alimentos por toda la superficie. Algunos modelos permiten extraer el cesto para sacudir los alimentos y que se cocine de forma homogénea.

- El aparato cocina a temperaturas muy altas, por lo que hay que tener precaución a la hora de manipular la tapa o el cesto. En las freidoras con aceite, el peligro se ve, pero en las de aire caliente hay que estar más atentos.

- No te obsesiones con el dorado de las patatas. Si se tuestan demasiado, es posible que se haya formado acrilamida, una sustancia química que se crea en productos alimenticios que contienen almidón durante el cocinado. Hay que evitarlo a toda costa ya que se trata de una sustancia potencialmente cancerígena.

- Limpia la freidora después de cada uso. No es solo una cuestión de higiene; quitar los restos de aceite y alimentos del cesto una vez el aparato esté frío también evitará olores innecesarios en cocinados posteriores.