Así se preparan para la alfombra roja

La Razón
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Imaginen que hoy no es hoy, que la semana se ha detenido en jueves. Quedan 48 horas para que comience la gala y, desde esa perspectiva, los nervios son todavía entusiasmo, una mezcla de furor y emoción que aún no han encallado en el estómago como lo harán la noche en la que se despejará la incógnita de si el preciado Goya acabará finalmente entre sus manos.

Macarena Gómez, nominada a Mejor Actriz Femenina por «Musarañas», e Ingrid García-Jonsson, candidata a recibir el galardón como Mejor Actriz Revelación gracias a su trabajo en «Hermosa juventud», comparten con LA RAZÓN cómo ultiman los detalles de sus «looks» para la cita más importante del cine español.

Toca prueba de peinado y maquillaje en la sede de L’Orèal, en Madrid, mientras cierran los últimos flecos de su vestuario. Sus móviles son un continuo ir y venir de «whatsapps» y envían «selfies» tanto a sus familiares y amigos como a sus estilistas.

«Me gustaría pensar que la alfombra roja no tiene ninguna importancia porque suficientes nervios hay ya con la nominación. Pero reconozco que antes yo era la primera que veía como una petarda quiénes eran las mejores y peores vestidas», confiesa García-Jonsson. Para ella es su primera «red carpet» y le gustaría mantener su naturalidad, dar la impresión de que «acabo de salir de la ducha, que parezca que voy a una gala de estas todos los días».

Más curtida en estas lides está Macarena Gómez. «El proceso es muy divertido, pero al mismo tiempo estresa mucho», explica. Reconoce que, a fuerza de paseíllos por las alfombras, ha aprendido a renunciar a los errores de novata, como el de dar excesivos detalles de su vestuario: «El problema es que al final acaba opinando todo el mundo: los amigos, el marido, la madre, la suegra... Ya no le enseño nada a nadie, prefiero que sea sopresa». Macarena asegura que el secreto para triunfar en la «red carpet» –más allá de la arbitrariedad con la que luego se juzgan los diseños– es sentirte «al cien por cien convencida de tu ‘‘look’’». Al final, reconoce, «estresa más el qué dirán que si te dan el premio o no».

A García-Jonsson y a Gómez las une el diseñador: si no hay cambios de última hora, ambas han elegido un Caprile para la cita. La segunda no quiere desvelar ni el color, la primera, muestra orgullosa el vestido celeste en su móvil: «Un amigo se lo ha enseñado a Penélope Cruz y me dijo que le gustaba mucho. ¡Le he pedido que no vaya del mismo color que yo!». Macarena no piensa en sus colegas como competencia y asegura que «cuantos más guapos nos juntemos, mejor. ¡Más ‘‘glamour’’!».