El Mercat de l’Olivar, sus productos gourmets

Gourmet, esa palabra tan de moda y de un amplio significado, está caracterizada por asociarse a todo lo relativo a lo más exquisito de la gastronomía. Pero no olvidemos que la gastronomía no existiría sin aquello que llamamos producto o materia prima, así que para entender el concepto gourmet hay que tener en cuenta que nace de los productos que poseen unas características organolépticas capaces de deleitar los sentidos.

Para que un producto se catalogue como gourmet debe de provocar una experiencia sensorial no solo a través del aroma, de la textura, de la vista o del gusto, sino también despertar emociones con su historia, con la tradición de su consumo e, incluso, con el placer que produce adquirirlo. Por ello, el Mercat de l’Olivar, en la ciudad de Palma, es conocido como el mercado de los sentidos, porque ofrece una atención basada en el comercio de cercanía con la que los vendedores consiguen que comprar en este lugar emblemático añada valor al producto.

España, el quinto puesto en el consumo de productos gourmet

España es el quinto puesto en occidente en este tipo de alimentación. Se pueden clasificar variedades gourmets que van desde jamones de bellota, quesos, frutos secos, legumbres, conservas, pasando por vinos y licores, aceites... Lo cierto es que cualquier producto puede ser gourmet, hay que desmitificar la creencia de que van asociados al lujo, ya que muchas veces no se trata de una materia prima cara, por lo que su coste no es excesivo. Lo que marca la diferencia no es su precio, sino cómo ha sido tratado, seleccionado, preparado para su consumo, es decir, su calidad. Este tipo de productos suelen estar elaborados por artesanos que cuentan con una amplia experiencia y una gran pasión por la cocina, otorgándoles en el proceso productivo una delicadeza y sabor exclusivo que es lo que los hace tan especiales.

El mercado de los sentidos, sus productos gourmets

Nos encontramos en una época de cambio en las formas del consumo donde la salud juega un papel fundamental, donde lo exquisito ya no es prohibitivo, donde se busca lo nuevo, lo genuino, lo autentico, lo natural. Por este motivo, mercados tradicionales como el Mercat de l’Olivar se han convertido en algo más que un conjunto de comercios. Una de las ventajas de visitarlo, es que ofrece este tipo de productos siempre frescos durante todo el año. En él, en los puestos de venta, podremos encontrar generaciones familiares atendiendo, despachando lo que en otros sitios son alimentos comunes, pero que ellos, por la tradición con la que los han preparado los han convertido en especiales y únicos.

Para aquel que busque todo lo relativo a lo más exquisito de la gastronomía, entendiendo con ello que es un arte que despierta algo más que el gusto, el recorrer el Mercat de l’Olivar será descubrir un nuevo mundo en el que no solo hallará los productos gourmets más conocidos como quesos, jamones, frutos secos, conservas o vinos, allí se sorprenderá con frutas, verduras, carnes, pescados o mariscos que por su tratamiento se pueden catalogar de exquisitos.

Resumiendo, lo gourmet va más allá de un plato, un producto, un concepto, es una forma, un estilo, puede ser incluso un sitio. El Mercat de l’Olivar refleja todo eso en cada puesto, en cada venta, en todo lo que ofrece y que deleita los sentidos.