Grecia

Peristera Baziana, la mujer que hizo comunista a Tsipras

INSEPARABLES/ Alexis Tsipras sale de la sede de Syriza seguido de su mujer
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Juntos desde la adolescencia, Peristera Baziana, «Betty», permanece en un segundo plano y dedicada a la investigación

Su pareja desde la juventud y padre de sus dos hijos se ha convertido en el primer ministro de Grecia, pero poco veremos en actos oficiales a la doctora e ingeniera Peristera Baziana (40 años). Desde que Alexis Tsipras entró en política ella le ha apoyado siempre, pero en su vida privada, no delante de las cámaras ni de los mitines de campaña. Baziana no quiere tener una vida «pública» y pone todo su empeño en ello. Los griegos, pese a ser apenas 11 millones de habitantes, no le conocen. Repiten lo que en 2012 contó una revista de cotilleo sobre ella, dando por hecho que le gusta que le llamen «Betty», que es feminista, comunista y muy tímida. Pero lo cierto es que nunca ha dado una entrevista a la Prensa y no cree que tenga por qué darla. Al margen de este «¡Hola!» griego, todo lo que hay escrito sobre la pareja de Tsipras es lo que ella quiere que se sepa: que es una prolífica investigadora.

En 1992, a los cuatro años de conocer al hoy jefe de Gobierno heleno, entró en la Universidad de Patras, donde se licenció en Ingeniería Eléctrica e Informática. Terminó en 1998 y a los pocos meses empezó a trabajar en una compañía de telecomunicaciones, Teleset. Sólo duró un año en la empresa privada, Baziana deseaba ampliar sus conocimientos, por lo que en 2000 entró a formar parte del equipo de investigación de la Universidad donde se había licenciado. ¿Su campo? Las telecomunicaciones por cable. Dos años después, decidió seguir formándose y se matriculó para sacarse el doctorado en Ingeniería eléctrica e Informática en la Politécnica de Atenas (NTUA). Precisamente, la Universidad de la que tres años antes salió un prometedor ingeniero civil, Tsipras, quien incluso llegó a dedicarse, hijo de constructor, al urbanismo en la capital griega. Las malas lenguas en Atenas, le restan mérito a Tsipras y aseguran que fue Baziana quien en el instituto le metió en las juventudes comunistas, donde ella tenía el carné.

Baziana compaginó sus estudios de doctorado –tardó seis años– dando clases de Informática en un Instituto de Secundaria, algo que sigue haciendo a día de hoy. Durante once años se ha especializado en las redes ópticas y su optimización. En 2014, pasó a ser asistente de Laboratorio en la Politécnica de Atenas. Y desde marzo de 2014 hasta el próximo agosto es profesora adscrita de Informática en la facultad de Ingeniería eléctrica e Informática de la NTUA. A este destacado currículo hay que añadirle el haber tenido dos hijos, Pavlos y Orfeo Ernesto, –sí, por el Che Guevara– y las numerosas conferencias y publicaciones que ha preparado en la última década. Más de 35, la mayoría co-escritas con un compañero investigador de la NTUA, Ioannis Pountourakis. «Para lo joven que es lleva una trayectoria envidiable. Está bastante por encima de la media en cuanto a publicaciones e investigaciones se refiere», indica a LA RAZÓN el también investigador Panagiotis G. Sarigiannidis. Y para saber si es de calidad o no lo que publica, el investigador de la Universidad de Macedonia Occidental reconoce que «sólo tienes que fijarte en todas las veces que la doctora Baziana es citada por sus investigaciones. Es el mejor baremo para medirlo».

Baziana cuida al milímetro lo que de ella se diga, y va actualizando su página web de investigación. Horas después de la victoria de su marido el domingo 25, ella modificó el verbo de una de sus últimas entradas sobre sus seis páginas publicadas entre el 23 y 24 de enero en París. De futuro lo cambió a pasado. Pase lo que pase este movido año en Grecia, con todos los líderes de la UE con los ojos puestos en su pareja, ella sabe que en julio estará en Londres, pues su investigación sobre «Estrategia de Transmisión» ha sido elegida para la SAI.

Baziana no está en las redes sociales del común de los mortales, carece de perfil en Twitter, Facebook, Instagram... Pero sí que es activa en Researchgate, «la red social hecha por científicos y para científicos». En este portal sube sus artículos e investigaciones en inglés. En línea con su actitud reservada, Baziana sólo tiene cuatro «amigos» en Researchgate: su coautor Pountourakis, Emmanuel, hijo de éste, en la actualidad en EE UU, y otros dos investigadores del mismo campo, entre ellos Sarigiadinnis. «La doctora Baziana fue la primera científica que me citó. Nuestra relación es puramente académica, por el interés en lo que ambos investigamos», reconoce Sarigiadinnis.

Los que aseguran que Baziana no es una «primera dama» al uso se equivocan. Ya ha habido mandatarios no casados (aunque es cierto que en Grecia es novedad) y han pasado a ocupar la residencia oficial. En cuanto a su invisibilidad en actos públicos, también hay precedentes. Precisamente con el marido de la «archienemiga» de Tsipras, la canciller alemana Angela Merkel, guarda muchísimos paralelismos y los expertos creen que seguirá los pasos del químico cuántico, profesor e investigador, Joachim Sauer, quien sólo acompaña a Merkel en lo estrictamente necesario y no concede entrevistas –si no es para hablar de su último descubrimiento en química–. El marido de la canciller se pasa el día investigando para la Universidad de Humboldt. Las malas lenguas (ésta vez en Alemania) indican que Sauer se aburre en las visitas de mandatarios y por eso decide no acudir. Aunque lo lógico es pensar que está demasiado ocupado. De lo que no queda duda es de que las parejas de los mandatarios de Alemania y Grecia, encontrarán más de un punto de interés común si algún día Merkel y Tsipras deciden limar asperezas y reunirse.