Amelia Earhart, la mujer con alas

La mediática participación de una mujer en un vuelo Boston-Gales en 1928 supuso un hito al ser la primera vez que una dama realizaba un viaje trasatlántico a los mandos de un avión

Earhart concentró las mayores atenciones públicas por la hazaña
Earhart concentró las mayores atenciones públicas por la hazaña

La mediática participación de una mujer en un vuelo Boston-Gales en 1928 supuso un hito al ser la primera vez que una dama realizaba un viaje trasatlántico a los mandos de un avión

Según datos de la Asociación Internacional de Mujeres Piloto y del SEPLA (Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas), sólo el 3% de los pilotos que vuelan en aviones comerciales son de sexo femenino. Todos los expertos coinciden en que aún hoy la entrada de mujeres en las cabinas de vuelo para asumir el mando de las aeronaves sigue siendo un proceso muy lento. Y eso que fue precisamente un 18 de julio de 1928 cuando una joven pionera de la aviación logró el hito de convertirse en la primera mujer que cruzaba el Atlántico en avión.

En abril de ese mismo año, Amelia Earhart había recibido una llamada inesperada. Estaba invitada a formar parte de la tripulación de un vuelo transatlántico a bordo de un avión Fokker F.VII. La nave pertenecía a una millonaria estadounidense, Amy Guest, que lo había comprado con el fin de hacerlo volar ella misma. Pero la familia Guest consideró impropio de una dama de su categoría jugarse la vida a los mandos de un aparato de ese tipo. Amelia fue la sustituta ideal. No en vano, había adquirido cierta fama tras lograr superar su primer récord de altitud (4.267 metros) antes incluso de haber obtenido la licencia de vuelo. En 1927 el «Boston Globe» la incluyó en la lista de figuras más relevantes de la incipiente aviación estadounidense.

Earhart reconoce en sus libros que la llamada de 1928 no le hizo mucha gracia. «Me pareció que me llamaban por el simple hecho de que hubiera una mujer en la tripulación. No quería ser un paquete». Pero aceptó el reto y tras varias jornadas de retraso por inclemencias del tiempo, despegó de Boston el 17 de julio para aterrizar en el sur de Gales 20 horas y 40 minutos después.

Amelia reconoció que apenas le dejaron tocar los mandos de la nave. Aún así, el vuelo fue todo un fenómeno mediático y ella misma recibió las mayores atenciones públicas por la hazaña. Hoy hay en España cerca de 600 mujeres piloto en vuelos comerciales. Le deben en parte su carrera a la que puede considerarse la Amelia Earhart española: Bettina Kadner, nieta de un aviador alemán que en 1969 logró vencer las resistencias del Ministerio del Aire y convertirse en la primera comandante de Iberia.