Andalucía

«A la Administración le mueve el ahorro sin importarle la calidad asistencial»

Antonio Rico, presidente del Sindicato Medico Andaluz
Antonio Rico, presidente del Sindicato Medico Andaluzlarazon

Antonio Rico, presidente del Sindicato Médico Andaluz, denuncia que la temporalidad de los facultativos asciende a un 40 por ciento y reclama más profesionales para la atención primaria.

–Acaba de pasar la Navidad, una época complicada a nivel asistencial. ¿Se han producido episodios de colapso en las urgencias hospitalarias como en años anteriores?

–Este año no. Gracias al clima que estamos teniendo no se han registrado muchos catarros ni episodios fuertes de gripe, que son los que influyen en el incremento de la demanda asistencial. Si ha habido algún colapso ha sido puntual.

–Es esencial que para que no se saturen los hospitales las plantillas de los centros de salud estén completas. ¿Cómo está la situación en la atención primaria?

–No se han sustituido las vacaciones de Navidad y han surgido complicaciones. El problema esencial de la sanidad sigue siendo el dinero. Hay una gran precariedad laboral y muchos médicos se están yendo al extranjero. Con la ley de reequilibrio económico-financiero de 2012, donde más se han sentido los recortes ha sido en la sanidad. Ya vamos para cuatro años y no veo que vaya a mejorar la situación. Estamos a la cola de Europa en inversión sanitaria, no llega al 6 por ciento cuando otros países están en el 8 o el 9. En Andalucía se creó un proyecto de inversión en los hospitales y se cumplió al 50 por ciento. Eso aliviaría mucho a los grandes hospitales. Respecto a la atención primaria, no se le mima, y es esencial en cualquier sanidad pública.

–¿Qué efectos está teniendo la distribución de la jornada laboral de 37,5 horas semanales?

–Hay una discriminación que estamos aceptando a regañadientes. Hay comunidades, como Castilla-La Mancha y el País Vasco, que ya han anunciado que van a volver a la jornada de 35 horas. Está suponiendo muchas pérdidas de puestos de trabajo. Como vuelve a mandar el dinero, las dos horas y media semanales las han quitado de las guardias. No se han utilizado para aumentar las consultas ni los quirófanos. Básicamente, han servido para ahorrar dinero. En Andalucía, a otros funcionarios sí se les permite hacer una media hora antes o después de la jornada. En sanidad te quitan diez horas al mes de una guardia o de una continuidad asistencial. A la administración le mueve el ahorro sin importarle la calidad asistencial. Si le importara se incrementarían las consultas y se dedicarían seis minutos a los pacientes en los centros de salud en vez de tres o cuatro.

–Todo ello a pesar de las sentencias que ha ganado el sindicato por la aplicación ilegal de la jornada.

–El Consejo de Gobierno tuvo que hacer en el año 2012 lo que ha hecho ahora. Ha hecho este reparto ahora para salvar la cara a los directores gerentes, que son los que aplicaban la jornada de forma ilegal porque no se había aprobado nada en el Consejo de Gobierno. ¿Por qué no lo hizo en 2012? Porque las demás administraciones sí iban a aplicar la jornada de forma diferente. Es inaudito que cuatro años después pase por el Consejo de Gobierno. Además, lo ha hecho de forma torticera, porque sólo habla de franjas horarias y no de cómo se aplica. Las sentencias no tienen carácter retroactivo, así que tendrán que pagar el dinero que han retraído. Igualmente, nosotros vamos a impugnar este acuerdo, ya que se ha hecho con mala fe y no se aclaran muchos aspectos.

–¿Se está cumpliendo el compromiso de no volver a contratar a eventuales al 75 por ciento?

–Sí, es de lo poco positivo que hemos logrado. La temporalidad de los facultativos es de un 40 por ciento en Andalucía. Esto es una barbaridad. Además, luego la gente no puede acceder a la carrera profesional. La gente no está segura en sus puestos de trabajo y a la primera oportunidad que surge se va. Los contratos por días o semanas, en teoría, no deben existir. Ya se aprobó en Mesa Sectorial. No obstante, hay casos puntuales, como que un médico se ponga enfermo o sustituciones.

–¿Le parece suficiente la Oferta Pública de Empleo (OPE) para 2016-2017? Son casi 5.000 plazas para sanitarios, 1.260 de ellas para médicos.

–Es insuficiente. Como hemos estado sometidos a la tasa de reposición del 10 por ciento, no se han creado plazas. Las plazas del personal eventual no pueden salir en una Oferta Pública de Empleo, tienen que ser plazas interinas, y aquí tampoco se ha hecho el proceso de interinización. La administración andaluza prometió que el año pasado iban a ir pasando los eventuales que pudiera a interinos. Otra promesa es que cada dos años iba a haber una OPE. Esto, poco a poco, combatirá la temporalidad. De todas formas, con ésta vamos a seguir con el mismo porcentaje de temporalidad hasta la que saldrá en primavera de 2016. Ahí sí habrá más plazas, se triplicarán. Estamos en una situación como en 2002, que hubo una temporalidad parecida a la que hay ahora y se hizo una OPE extraordinaria que permitía a todo el personal acceder a todas las plazas.

–Los recortes han sido incesantes en estos últimos años: 10 por ciento en las retribuciones complementarias, no devolución de la paga extra de 2012...

–Si hablamos de nivel retributivo, la situación clama al cielo. El poder adquisitivo de los médicos se ha reducido un 30 por ciento y la vida sigue y las cosas se encarecen. En esta comunidad autónoma no se recupera nada. Tenemos el 7,5 por ciento que nos quitaron de los conceptos fijos, como trienios, y luego el 10 por ciento de los conceptos variables, como las horas de guardia, la carrera profesional. Eso sigue igual y ni atisbo de que lo vayamos a recuperar. Los presupuestos de la Junta ya incluyen la devolución de los 44 días de 2012, que se materializará en febrero. Es el 25 por ciento de esa paga. Algunas comunidades van a completar el cien por cien próximamente. Y todas, salvo Andalucía, han pagado ya ese 25 por ciento.

–La presidenta de la Junta, Susana Díaz, dice constantemente que la sanidad andaluza es la «joya de la corona». ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

–Que diga lo que quiera. La sanidad pública española es una buena sanidad. Esa expresión es mera propaganda política. No me creo nada de lo que dice. La calidad asistencial ha empeorado a la fuerza en estos últimos años, ya que hay menos personal y no se utiliza el aumento de jornada. Las cosas funcionan porque tenemos una profesión muy vocacional y los profesionales intentan hacer las cosas lo mejor que pueden. ¿Qué trabajo cuesta confiar en la atención primaria para descargar a los hospitales o dejar que pida las pruebas oportunas y no derivar a los enfermos? También debe haber una relación más intensa entre la atención primaria y la especializada. Se pueden mejorar muchos aspectos de la gestión que no cuestan dinero. Además, creo que se ahorrarían gastos.

–¿Es una medida realmente efectiva la fusión de unidades y de hospitales?

–Se están produciendo muchos problemas. Hay hospitales y servicios que han llegado a acuerdos «sotto voce» y no se meten en la gestión del otro, pero no puede ser que un señor sea el director de una unidad de gestión intercentros, de la especialidad que sea, que es de un hospital y que al otro hospital sólo llama por teléfono una vez a la semana. Esto no es forma de dirigir una unidad. Además, las unidades de gestión clínica hospitalaria no están normatizadas actualmente. En la atención primaria sí existe la norma, pero no en los hospitales. Estas unidades son alegales, así que los profesionales no quieren participar en cosas que no tengan normas. En Málaga y en Sevilla se han producido rebeliones. El hospital Virgen Macarena se ha rebelado prácticamente entero contra la fusión hospitalaria. No le vemos ningún sentido.

–Sin embargo, la Consejería de Salud defiende que sólo se han fusionado cargos directivos para optimizar.

–No es así. Se llevan las patologías de un hospital a otro y donde funcionan bien, las quitan y se las llevan a otro sitio. Es un auténtico desastre.