El AVE acabó el año con la mitad de la inversión comprometida

La interinidad del Ejecutivo al estar en funciones ha contribuido al parón

El desarrollo de la alta velocidad ha sufrido un parón en Andalucía
El desarrollo de la alta velocidad ha sufrido un parón en Andalucía

El impulso que iba a recibir se redujo a 221 millones de los 420 previstos en 2015

Las promesas de la alta velocidad se ralentizan. El empuje que inicialmente iba a darle el Gobierno central y que debía concluir con la llegada a Granada y el cierre de las conexiones Almería-Murcia el año pasado sigue aun sin fecha. La interinidad del Ejecutivo ha contribuido al parón, pero la realidad es que la inversión prevista para Andalucía en 2015 se quedó en la mitad. La ejecución real hecha pública por la Intervención General del Estado desvela que solo se han gastado 221 millones de los 420 presupuestados para el ejercicio. Esto supone que se ha cumplido el 52,6% de lo comprometido en lo correspondiente a Adif Alta Velocidad.

Los números de Adif fueron ligeramente superiores, pero también muy alejados de las cifras anunciadas: 57,2 millones frente a los 85,5 que había previsto el Gobierno, que pasó en funciones el último tramo del año por la convocatoria de elecciones. De Adif depende la construcción ferroviaria y la gestión de su explotación, mientras que Renfe Operadora es la empresa pública encargada de prestar servicio de transporte de viajeros ferroviario y mercancías, así como del mantenimiento viario. Las cuentas de esta última se alejaron aún más de los objetivos fijados en los Presupuestos Generales de Estado (PGE): apenas se alcanzaron cinco millones de los 45,7 comprometidos, saldándose con un 10,7% de ejecución presupuestaria.

La principal consecuencia de la parálisis en las obras del AVE la está sufriendo la ciudad de Granada, que acumula catorce meses desconectada por tren del resto de España. Esta misma semana, el Ministerio suspendió la reunión prevista con la recientemente creada Mesa del Ferrocarril, que finalmente se celebrará el martes tras dos cambios de fecha.

Según informan fuentes de Renfe, en abril del año pasado se interrumpió la circulación en el trazado hasta Antequera, afectando a la Línea Sevilla-Granada-Almería por las obras de alta velocidad. Para compensar ese «corte temporal» –que se prolonga más de un año– se arbitró un servicio de transbordo para trenes regionales. Esto implica que el traslado se realiza en tren hasta Antequera, donde el trayecto continúa en autobús. Renfe mantiene que el servicio ha continuado ofreciéndose con la misma frecuencia, pero declinó ofrecer datos sobre la incidencia en el número de viajeros.

La Federación de empresas hosteleras y de turismo de Granada ha denunciado reiteradamente el «daño económico» que supone esta circunstancia para el sector, ya que además en agosto pasado quedó suspendido también el tren nocturno a Barcelona. «Estimación económica no podemos tener, no sabemos el impacto directo sobre lo que supone más de un año con interrupción del tráfico ferroviario, pero la solución de autobuses a Antequera debería haber sido provisional y seguimos en esa tesitura», se queja Trinitario Betoret, presidente de la organización.

«Ha alterado planes de touroperadores, no se puede hacer combinación de paquetes de congresos y eventos, al no poder planificar y ajustar porque no tenemos información de cuándo volveremos a tenerlo de nuevo», lamenta. Sobre el AVE, critica «la desinformación total» sobre la paralización de las obras por parte del Gobierno. «Se nos está resistiendo como en su momento se nos resistió la autovía a la costa y al final apareció... No entendemos por qué se ningunea a una ciudad que tiene en la industria turística y la universidad sus pilares fundamentales», insiste.

El corredor ferroviario, de 126 kilómetros, permitirá la conexión directa por alta velocidad de Granada con Málaga, Córdoba, Sevilla o Madrid. Su trazado incluye el viaducto de Archidona, de tres kilómetros, el segundo más largo de las líneas de alta velocidad españolas. Ha recibido 552,8 millones de fondos europeos.

Desfase de 434 millones en las sociedades públicas

Las empresas y fundaciones públicas estatales acabaron el año pasado con un 67% de ejecución presupuestaria. Andalucía debió recibir 1.313 millones que se quedaron en 879, a repartir entre 26 entidades –dos de ellas fundaciones–. Excluyendo a Adif y Renfe, las que mayor volumen de inversión tuvieron fueron los Puertos del Estado, Acuamed y Enaire, la gestora estatal del espacio aéreo. La sociedad de aguas partía con un presupuesto de 98,7 millones, pero solo invirtió 13,8; la ejecución de Enaire fue de 12,5 millones, de los 59,4 previstos; mientras que los Puertos del Estado recibieron finalmente 91,5 millones, frente a los 239 estipulados en los PGE.

Entre las más inversoras, porcentualmente hablando, se situaron la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (Seittda), que con más del doble de lo presupuestado alcanzó los 267 millones; la Zona Franca de Cádiz requirió 90 millones –diez más de lo fijado–; mientras que la SEPI (sociedad de participaciones industriales) o Enresa, empresa de residuos radicactivos, cuadraron prácticamente sus cuentas con una ejecución por encima del 95%.