Fraudes y sociedades fantasma enredan la «Madeja»

Una segunda empresa apunta a que otra de las contratas del Ayuntamiento de Sevilla sea fraudulenta. Aldilop niega que sea socia de Conversa, administrada por familia de los empresarios detenidos

Alaya mantiene el secreto de sumario desde hace siete meses
Alaya mantiene el secreto de sumario desde hace siete meses

Historias paralelas con protagonistas vinculados. Dos empresas: una Fitonovo, otra Conversa-Cytever, ambas con la familia González-Palomo como nexo. Coinciden también en que trabajan para el Ayuntamiento de Sevilla, con el que firmaron en 2012 un contrato de cuatro años para el mantenimiento de los parques y jardines de la ciudad –lograron los dos lotes más cuantiosos: el segundo y el tercero–. Y existe una última coincidencia: los millonarios contratos se adjudicaron formando sociedades con otras empresas.

Limpiezas Lorca, socia de Fitonovo, reconoció en su día que se había desligado de sus obligaciones nada más cerrarse el acuerdo municipal, dado que la segunda pasó a ostentar el 99% de la sociedad, asumiendo cualquier responsabilidad sobre el desarrollo de los trabajos futuros. Conversa-Cytever, cuya administradora hasta hace dos meses era la hija y hermana de los principales imputados en la «Operación Madeja», pudo actuar de una forma similar con otra empresa, en este caso Construcciones y contratas Aldilop.

Según ha podido saber LA RAZÓN, el contrato con el Ayuntamiento de Sevilla estaría siendo asumido en solitario por Conversa. Pese a que Aldilop tiene una unidad de gestión específica de conservación de carreteras y jardines, fuentes cercanas niegan que existan actuaciones relacionadas con el contrato que firmaron a finales de 2012 con el Ayuntamiento de Sevilla. Esa colaboración no figuraría en la contabilidad de la empresa. Es más, aseguran que «no hubo acuerdo en ese tema, no se llegó a formalizar».

Sin el respaldo de Aldilop, con un capital social de 1,2 millones, difícilmente Conversa –cuyo capital suscrito es de 3.200 euros– podría haberse hecho con el distrito de mayor envergadura de los seis en los que se dividió la ciudad. De hecho, fue tan solo unos meses antes de presentarse al concurso público cuando la compañía modificó su objeto social, calcado al que exhibe Fitonovo. Ello coincidió con la entrada como administradora solidaria de María González Baro, hija del empresario que admitió haber realizado pagos a un alto cargo del PSOE de Sevilla y cuyo hermano permanece en prisión por supuestos pagos a funcionarios del Ayuntamiento hispalense. Por parte de Conversa-Cytever, nadie ha querido responder a las llamadas de este periódico para aclarar los términos del acuerdo con la que figura como su socia ante la Delegación de Parques y Jardines sevillana.

Sucede que la citada Aldilop ha realizado trabajos con anterioridad con Fitonovo. En concreto, en 2011 reconstruyeron el campo de fútbol de La Carolina (Jaén), con un coste de 735.000 euros, e instalaron campos de césped artificial en Humilladero (Málaga), por lo que cobraron 430.000 euros.

Otro nexo entre Fitonovo y Conversa-Cytever es el actual administrador de la segunda, Carlos Gamito. Este abogado gestó la fórmula para defraudar al Ayuntamiento de Sevilla una vez se aseguraran el cuantioso contrato de 10,4 millones, como después ocurrió. El citado asesor jurídico fue empleado de Fitonovo, la principal compañía implicada en la trama y cuyas sedes han sido registradas en dos ocasiones por la Guardia Civil. A día de hoy continúa trabajando para ella.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil continúa investigando, por orden la juez Mercedes Alaya, una supuesta «contabilidad B» de la empresa de infraestructuras medioambientales Fitonovo, así como de su entramado de empresas, entre las que se encontrarían Fiverde y Conversa-Cytever. Igualmente, solicitó al Ayuntamiento de Sevilla toda la documentación relacionada con la adjudicación del concurso público de 47,9 millones de euros y sobre el que pesan sospechas de que pudiera ser manipulado por parte de funcionarios.