El gasto social crece en 1.130 millones y la inversión 1'2

PP y Cs definen sus primeras cuentas como «creíbles» frente a las partidas «infladas» del PSOE que no ejecutaba

El consejero de Hacienda, Juan Bravo, ha llevado el Presupuesto 2019 a la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet /Foto: Ke-Imagen
El consejero de Hacienda, Juan Bravo, ha llevado el Presupuesto 2019 a la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet /Foto: Ke-Imagen

PP y Cs definen sus primeras cuentas como «creíbles» frente a las partidas «infladas» del PSOE que no ejecutaba

El Gobierno «del cambio» de PP y Cs presentó el primer Presupuesto no socialista en Andalucía, definido como «el más social de la historia y el que más apuesta por la creación de empleo» por sus artífices. «Realista y creíble» fueron los calificativos más repetidos por el vicepresidente, Juan Marín, el portavoz de la Junta, Elías Bendodo, y el consejero de Hacienda, durante su presentación ayer para defender que «las partidas están donde deben estar» frente a la práctica del PSOE de «pintar» inversiones que no se ejecutaban y que acababan destinando, vía modificaciones presupuestarias (800 en el último año), en gran parte a cubrir el gasto de personal que representan los 276.000 trabajadores en nómina de la administración, 26.045 de ellos contratados en los entes instrumentales.

El gasto social copa el 53% del Presupuesto. Sanidad, Educación y Políticas Sociales se reparten 20.343 millones, 1.130 más que en 2018. El capítulo de personal sigue siendo de los más abultados, con 11.246,8 millones (por encima de los 10.409,8 para Sanidad, el «gran esfuerzo de estos Presupuestos», según Marín). Las nóminas copan un tercio de los 1.736 millones de incremento global. Pese al recorte de altos cargos y puestos de libre designación, 600.000 euros de ese incremento se van en pagar a la plantilla, por la subida salarial aprobada por el Estado para los empleados públicos y la consolidación y aumento de trabajadores como los docentes (el Presupuesto total de Educación asciende a 7.508,7 millones).

«Transparente» fue otro de los adjetivos más repetidos ya que, tras muchos años tras «muchos años», el nuevo Gobierno cumple con la demanda histórica del PP en la oposición de provincializar las inversiones, en concreto 1.138 millones. En total, el volumen de inversión contemplado asciende a 3.701 millones, 1,2 más que en 2018. Un leve incremento que en términos absolutos supone la cuantía «mayor de los últimos seis años». Agricultura y Economía y Conocimiento se llevan el 59% de la inversión (1.160,7 y 1.028,6 millones respectivamente), seguidas de Fomento con 512,3 millones.

El volumen de inversión y el aumento del 5,9% en el gasto social (por encima del 5% que suben los Presupuestos en general) sirvieron a Marín para defender que las primeras cuentas andaluzas de PP y Cs «desmontan el mantra de que iban a ser unos Presupuestos de recortes». De hecho, sube 88 millones la partida para la atención a la Dependencia (1.462,7 millones). Y los programas contra la violencia de género, en el punto de mira de Vox –cuyos votos necesitan PP y Cs para sacar adelante este Anteproyecto de Ley de Presupuestos en el Parlamento– se mantienen en 4,2 millones o las partidas para políticas migratorias crecen 1,1 millones hasta los seis. En total hay 2.424 millones para igualdad y políticas sociales.

Sí hay un ligero recorte en otra de las partidas bajlo la lupa de Vox, las destinadas a Memoria Democrática, que pasan de 1,7 a 1,6 millones. «Lo que tenemos claro es que las aytudas van a ir a quienes han sufrido la violencia o a quienes aún no han localizado a sus familiares y si se van a usar para el enfrentamiento político vamos a hacer un flaco favor a estas familias», advirtió Bravo.

Pero si hubo un dato que le costó explicar al consejero de Hacienda fue la caída del 15,9% en las partidas destinadas a políticas activas de Empleo, que pasan de 1.243,3 a 1.053,6 millones para una comunidad con una tasa de paro del 21,3%, El recorte se centra en el SAE, que pasa de 637 a 602 millones, mientras que la cuantía destinada a cursos de formación (que llevan años paralizados por la investigación judicial de fraude en estas ayudas) sube ligeramente hasta 241 millones.

«Prudentes» previsiones

La caída choca con la descripción de Bendodo de un Presupuesto «que apuesta por la creación de Empleo» y con la promesa del presidente andaluz, Juanma Moreno, de crear 600.000 nuevos puestos de trabajo en la legislatura. El propio Presupuesto contempla en 2019 crear 60.000 empleos, una estimación que Bravo reconoció «prudente», al igual que la previsión de crecimiento económica del 2,2% del PIB, ante el escenario internacional de desaceleración pese al buen comportamiento de la comunidad en lo que va de año.

El consejero de Hacienda justificó que las políticas de Empleo sean de las pocas partidas que caen en que el «colapso» y «bloqueo» actual ha llevado devolver 220 millones de fondos estatales y europeos sólo el año pasado. «La Consejería de Empleo tiene una herencia recibido que tiene que actualizar», defendió , y el objetivo es «cambiar radicalmente» la forma de desarrollar estas políticas. De los 1.053 millones presupuestados por el Gobierno socialista en 2018, se ejecutaron 599. Una vez más defendió el contraste con sus cuentas «realistas» en vez de «poner más para no gastarlo y luego llevarlo a otro sitio». Eludió valorar si el anterior Gobierno socialista actuaba así «por dejadez, con o sin intención» pero apuntó al «cambio radical» y a la «eficacia» en la gestión del «Gobierno del cambio» que tendrá seis meses para ejecutar estas cuentas y aspira a superar con creces el 54% de ejecución de las inversiones contempladas en 2018.

Bravo también se comprometió a cumplir el objetivo del déficit, fijado en el 0,1% (en 2018 fue del 0,4%) para llegar en 2020 al 0% y lograr en 2021 «superávit». Así como la regla de deuda, que marca que el dinero que la Junta destina a pagar ésta no suponga más del 21,8% del PIB. El año pasado se destinó el 21,9% del PIB y la previsión para 2019 es que sea el 21,4%. En concreto, las cuentas contemplan 480 millones para pagar deuda, 81 menos que las anteriores porque según el consejero esa partida también «estaba inflada» ya que «se ponía más dinero del que realmente se necesitaba para el pago de intereses para luego llevarlo a otros capítulos». Cumpliendo el objetivo de déficit, recordó, «nos comprometemos a endeudarnos en 48 millones menos», que a la postre supone ahorrarse intereses.

Y todo ello con la «cuadratura del círculo» de aumentar los ingresos un 5% bajando los impuestos, sobre todo por el incremento en la recaudación vía transmisiones patrimoniales y actos jurídicos (1.849,1 millones) y en los tributos vinculados al consumo (6.019,5 millones por el IVA). También porque crecen un 7,7% en las entregas a cuenta del Estado y porque prevé vender patrimonio por 320 millones.

También en aras de la transparencia «por primera vez», el Presupuesto explicita el número de trabajadores de los entes instrumentales, no funcionarios, a los que el PP en la oposición solía llamar «enchufados» en «chiringuitos». En total, la llamada «administración paralela» se lleva 3.614 millones de euros, 200 más que en 2018 pese a la liquidación de entes emprendida por PP y Ciudadanos. Pero el Gobierno destacó que se incluyen agencias públicas como la de Dependencia o los hospitales comarcales.

El Ejecutivo andaluz se apunta un tanto al incrementar, por primera vez en siete años, lo que recibirán los ayuntamientos de la participación en los tributos de la comunidad autónoma (Patrica), que crece en 9,6 millones hasta repartir 489,6 entre los municipios. El aumento de las transferencias a los entes locales, que estaban congeladas desde 2012, también era una reivindicación histórica del PP en la oposición. En total, los ayuntamientos recibirán 3.329 millones.