Un curso de sólo 20 horas, diseñado a medida para ajustar el perfil

El SAS completó en julio el currículum de candidatos a una convocatoria pública abierta ahora para las nuevas unidades de Atención Temprana.

Los Centros de Atención Infantil Temprana (CAIT) hasta ahora decidían el tratamiento tras la derivación del pediatra.
Los Centros de Atención Infantil Temprana (CAIT) hasta ahora decidían el tratamiento tras la derivación del pediatra.

El SAS completó en julio el currículum de candidatos a una convocatoria pública abierta ahora para las nuevas unidades de Atención Temprana.

El curso de formación específica sobre Atención Temprana que la plataforma que conforman las familias de los menores de cero a seis años con trastornos o riesgo de padecerlos denuncia que ha servido al Servicio Andaluz de Salud para «amañar» una convocatoria pública (aún abierta) para cubrir 22 plazas de eventuales, apenas tuvo una duración de 20 horas pero estaba diseñado a medida para cumplir con el perfil de los futuros componentes de las unidades de atención que establece el nuevo decreto.

La Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), empresa pública dependiente de la Consejería de Salud –creada para la coordinación y desarrollo de la formación, la consultoría y la cooperación internacional en los campos de salud pública y gestión de servicios sanitarios–, fue la encargada de organizar el «Curso de formación específica en Atención Temprana», dirigido a profesionales con titulación en psicología y especialización en psicología clínica (PIR, psicólogo interno residente). El plazo de solicitudes se cerró el 13 de julio y el curso de «formación teórico-práctica» tuvo una duración de sólo 20 horas, entre la mañana del 18 y el mediodía del 20 de julio.

En los criterios de valoración de acceso se puntuaba hasta con diez puntos estar en posesión de un «máster» en Atención Temprana y cinco puntos si se acreditaba la condición de «experto». Asimismo, la experiencia en intervención directa se puntuaba hasta un máximo de 10 puntos, a razón de 0,27 puntos por mes trabajado en un CAIT. El objetivo del curso, que contó con publicidad limitada, era «adquirir y perfeccionar los fundamentos teóricos básicos de la atención temprana, saber analizar y conocer los marcos claves en las actuaciones desde una perspectiva interdisciplinar. Conocer los fundamentos de la prevención, detección de diagnóstico y tratamiento en niños de 0 a 6 años con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos». Todo ello para poder acreditar «competencias generales» y «ser capaz de desarrollar estrategias y procedimientos y técnicas que permitan identificar a los niños con problemas en el desarrollo y que deben ser incluidos en la red asistencial de Atención Temprana». En ningún momento se habla de las futuras unidades de forma específica, aunque son esos los objetivos de éstas. Según el portavoz de la plataforma, Antonio Guerrero, «el curso en sí supone la formación específica que el SAS reclama» en la convocatoria abierta el pasado 31 de agosto (durante 10 días hábiles) y que «contempla la contratación de 11 facultativos especialistas de área de Psicología Clínica y 11 de pediatría de Atención Primaria para conformar los equipos de valoración de todas las provincias. Estos profesionales tendrán perfil de pediatra de atención primaria y psicología clínica con formación específica y experiencia en Atención Temprana». Entre los 22 profesionales seleccionados, según Guerrero, se encontraban las ocho coordinadoras provinciales actuales de la prestación del servicio y 14 psicólogos más.

Sólo 1 punto en la baremación

La Junta de Andalucía se defiende esgrimiendo que en las bases de la convocatoria se estipula que el curso en cuestión supondría apenas un punto dentro del baremo de formación continuada, sobre un máximo de 15 posibles, mientras que la experiencia profesional (con un máximo de 50 puntos) y la formación académica (20 de máximo) fundamenta, junto a 15 posibles puntos de «otros méritos», la base de la selección, sujeta también a una previa prueba teórico-práctica.

La plataforma de las familias, en cambio, entiende que con esta actuación poco «transparente» se «vulneran los principios democráticos, participativos y de igualdad de oportunidades». El gasto de personal en cada unidad de Atención Temprana, compuesta por un pediatra (57.670 euros) y un técnico de salud (56.834 euros) en el Servicio Andaluz de Salud ascenderá a 114.504 euros al año. Con una lista de espera de miles de menores, las suspicacias resultan además inevitables.