Política

Contaminación

El Racc y Naturgy urgen a tomar medidas contra la contaminación en Barcelona

Entre las medidas destacan el etiquetaje ambiental de vehículos o la gestión de los picos de polución.

Barcelona está en el radar, junto con Madrid y el Vallès, de la UE por sus altos niveles de contaminación.
Barcelona está en el radar, junto con Madrid y el Vallès, de la UE por sus altos niveles de contaminación.larazon

Entre las medidas destacan el etiquetaje ambiental de vehículos o la gestión de los picos de polución.

A menudo cuesta entender la importancia de la lucha contra la contaminación en la agenda política. Al fin y al cabo, no se nota. O se nota poco. Los indicadores, sin embargo, son demoledores. La Unión Europea, por ejemplo, tiene en el radar tres zonas del país por sus elevados niveles de polución: Madrid, Barcelona y el Vallès. Ante esta situación, la Fundación Naturgy y el Racc celebraron ayer un seminario en la capital catalana para poner sobre el papel medidas que ayudan a comabatir la contaminación. La más efectiva, según los expertos, es sin duda la reducción del número de vehículos en el centro de la ciudad. Por lo que en el seminario se esbozaron varias medidas, menos traumáticas, encaminadas en la misma línea a corto plazo. Como por ejemplo el etiquetaje ambiental de vehículos y la gestión de los picos de contaminación como «herramientas básicas» para abordar la contaminación urbana.

En el seminario, organizado en colaboración con la Generalitaten, participaron una decena de expertos de diversos campos del ámbito institucional, empresarial y universitario.

El director de la Fundación RACC, Lluís Puerto, presentó las conclusiones del estudio de emisiones reales del parque móvil de Barcelona y su área metropolitana. «Hemos identificado más de 180.000 vehículos y se han obtenido las emisiones de 90.000 desde 31 puntos de medida», señaló, de los que «130.000 vehículos se verán afectados por las restricciones, lo que representa un 22% del total». Por ello, el Racc recomienda aprobar una línea de ayuda para renovar los vehículos afectados destinada a las familias con rentas más bajas, implementar el etiquetado y las restricciones también en los vehículos pesados más contaminantes y mejorar la red de transporte público para garantizar la movilidad de las personas que actualmente no tienen alternativas al vehículo privado. La directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático de la Generalitat de Cataluña, Mercè Rius, hizo un llamamiento para que el transporte público entre dentro del marco de las políticas sociales básicas. «Las mejoras ambientales en el transporte se pueden monetizar en términos de menores costes en salud», señaló. En el caso del diésel, por ejemplo, Rius recordó que permite reducir las emisiones de CO2, bueno a nivel global, pero incrementa la emisión de partículas y empeora la contaminación urbana. En este sentido, Rius reafirmó la apuesta por el vehículo eléctrico y los vehículos de gas natural.

El director general del RACC, Xavier Pérez, reclamó medidas de aplicación sencilla, como la reinversión del nuevo impuesto sobre el CO2 ayudas para renovar el parque móvil más antiguo y, por lo tanto, más contaminante; o vincular el impuesto de circulación a las emisiones del vehículo, para cumplir con el principio de que quién contamina más, pague más.