Maestros del dibujo

Una exposición en Sitges presenta varias obras en papel procedentes de la Fundación Mapfre.

Una exposición en Sitges presenta varias obras en papel procedentes de la Fundación Mapfre.

En el dibujo uno se lo juega todo. Si te equivocas, no hay vuelta atrás. Hay que romper el papel y volver a empezar porque no servirán para nada los muchos trucos que nos ofrece el óleo. Por todo ello, para aprender más sobre el dibujo, siempre tenemos a los maestros como referentes a los que tener en cuenta. Algunos de ellos son los protagonistas de una interesante exposición que puede verse estos días en el Museu de Maricel de Sitges. Todo ello con una selección de algunas de las obras maestras propiedad de la Fundación Mapfre.

Son 47 piezas que nos permiten viajar entre mediados del siglo XIX hasta las principales décadas del siglo XX. Es decir, un camino que va desde el Modernismo hasta la renovación plástica llevada a cabo por las vanguardias artísticas. Para este cometido se cuenta con una selección de trabajos de nombres nacionales e internacionales de la talla de Picasso, Sorolla, Fortuny, Miró, Dalí, Matisse, Gris, Torres-García, Barradas, Nonell o Chillida, por citar unos pocos.

Es difícil destacar una joya concreta porque todas las obras expuestas tienen entidad propia como para sorprender al espectador. Sin embargo, vale la pena resaltar tres composiciones de Juan Gris: «El guitarrista», «Retrato de Paul Dermée» y «Guitarra, libro y periódico» donde podemos ver la calidad de uno de los grandes maestros del cubismo, su capacidad de atrapar nuestra mirada con un bodegón y dos retratos.

La línea limpia de Henri Matisse nos invita a ser un «voyeur» de un desnudo sentado en el estudio del artista. El amigo y rival de Matisse también se ha colado en la exposición en Sitges. Nos referimos a Picasso de quien se presentan algunos ejemplos de los muchos estilos que empleó, desde el cubismo hasta la línea clara que nos recuerda la nada disimulada admiración que sentía por Ingres.

Inolvidable es el vibracionismo del interior de un café retratado como nadie por Rafael Barradas. El surrealismo nos llega de la mano de Dalí, de quien también se presenta un retrato de mujer dedicado a Durancamps.