Política

Verano negro en las carreteras

Las víctimas de tráfico registran un fuerte aumento en julio y agosto y en todo el año.

La tendencia a la baja de la siniestralidad en la carretera se ha roto este año, con un sensible aumento de las víctimas mortales. Foto. Efe
La tendencia a la baja de la siniestralidad en la carretera se ha roto este año, con un sensible aumento de las víctimas mortales. Foto. Efe

Las víctimas de tráfico registran un fuerte aumento en julio y agosto y en todo el año.

La conselleria de Interior y el Servei Català de Trànsit (SCT) presentaron ayer dos balances de siniestralidad en la carretera, uno de enero a septiembre de este año, y el otro de la temporada de verano. Ambos son negativos, con fuertes incrementos respecto a los mismos periodos de 2017.

Los datos reflejan la tendencia al alza de los accidentes en la carretera, después de varios años de claro descenso. Entre el 1 de enero y el 11 de septiembre de este año, las víctimas mortales en siniestros pasaron de 107 a 137, un aumento del 28 por ciento. Además, los choques o accidentes mortales crecieron un 19 por ciento, de 95 a 113.

Contención a medias

Los datos desde finales de junio hasta inicio de septiembre no son tan funestos, pero arrojan un incremento del 16 por ciento respecto al año anterior. Una cierta contención, respecto a todo 2018, pero el conseller de Interior, Miquel Buch, dijo no estar satisfecho, y aludió de nuevo a conductas de riesgo como la velocidad excesiva, usar el móvil, no respetar señales o consumir alcohol. «Se puede ser llegar a ser homicida o suicida en la carretera», añadió.

En el citado periodo de verano, han habido 52 víctimas mortales en 41 accidentes, por 45 fallecidos en 38 siniestros. El mes con mayor índice de mortalidad durante esta estación fue agosto, con 22 muertos, un 83 por ciento más que en 2017. En cambio, en julio se pasó de 27 a 22 muertos.

Por otra parte, el director del SCT, Juli Gendrau, destacó que los accidentes en los que ha muerto más de una persona han aumentado un 112 por ciento respecto a 2017, pasando de ocho a 17. Otro dato es que los siniestros con un sólo un vehículo involucrado se han incrementado un 78 por ciento, hecho que a su juicio puede indicar «la presencia de velocidad excesiva, distracción y consumo de tóxicos».

Añadió Gendrau, la distracción es el principal factor concurrente en los accidentes con víctimas, ya que se encuentra presente en una cuarta parte de estos siniestros, seguido de las infracciones de las normas de tráfico, y los errores humanos del conductor.

Por otro lado, alertó sobre el descenso del uso del cinturón de seguridad, pues un 16 por ciento de las víctimas mortales no lo llevaban puesto, y también sobre la mortalidad de los colectivos vulnerables, ya que los atropellos a peatones han crecido un 133 % con respecto al 2017, al pasar de tres a siete.

El jefe de la Comisaría General de Movilidad de los Mossos d’Esquadra, Joan Carles Molinero, explicó que entre abril y agosto se implementó un plan de contención de los accidentes mortales en carretera que se ha centrado en 103 tramos de vía, que suman en total 2.167 kilómetros controlados, un 18 por ciento de la longitud total de carreteras en Cataluña.

En estos tramos la presencia policial se ha incrementado un 37,44 por ciento, y se centró en el control de los factores concurrentes de la velocidad, el consumo de alcohol y drogas y las distracciones al volante en las vías de más afluencia de vehículos.

Molinero valoró el resultado del plan de forma «moderadamente positiva» pues, según sus datos, el número de víctimas en estos tramos ha descendido un 18 por ciento respecto al mismo período de 2017, pasando de 39 víctimas a 32. Con estas cifras, Buch dio a entender que habrá más controles en las carreteras.