Los partidos posponen el pacto por RTVV a septiembre para partir de cero

Tan sólo el PP mantiene su propuesta de consejera, que ha sido uno de los puntos de fricción

Los síndicos del tripartito salieron contrariados de la Junta
Los síndicos del tripartito salieron contrariados de la Junta

No fue posible el acuerdo. Ante la evidencia de que los partidos no se iban a apear de sus planteamientos, los síndicos del tripartito propusieron ayer en la Junta de Portavoces retirar del orden del día del pleno inmediatamente posterior, la elección del Consejo rector de la futura RTVV, una propuesta que apoyó Ciudadanos, pero no el PP a pesar de señalar que le parecía bien.

Estos dos partidos no estaban dispuestos a apoyar a Josep López como presidente del Consejo, pero ese asunto ni se llegó a debatir porque Podemos no tragaba con la consejera propuesta por el PP, Maite Fernández, que era responsable de Informativos no diarios de Canal 9 en el año 2006 cuando ocurrió el accidente de metro, lo cual, según el partido morado, le inhabilita para refundar la futura televisión. El resto de partidos, al no haber consenso, no quisieron ni discutir la propuesta.

El presidente del Consell, Ximo Puig, presente en Les Corts mostró su malestar por la retirada del punto del orden del día: «los que no quieren una televisión valenciana han ganado hoy una pequeña batalla» y explicó que «en Ciudadanos hay mucha gente que no quiere una televisión propia». Puig, visiblemente contrariado, dijo que «si la tele va a ser siempre un pim, pam, pum, a lo mejor no vale la pena» y dijo entender que el PP cambiara en el Congreso de los Diputados la ley de RTVE.

Puig también aprovechó para desmentir que tuviera amistad con el periodista propuesto para presidir el Consejo, Josep López, y dijo que sentía hacia él respeto profesional y sobre la vinculación familiar con Alfred Boix (la mujer del periodista es prima del diputado) dijo que era ridículo.

Puig afirmó no tener «plan B» para cuando en septiembre se retomen las negociaciones.

Por otra parte, el pleno de Les Corts sí que aprobó ayer con la abstención del PP y el voto favorable del resto la convalidación del decreto de aplicación urgente de la Renta mínima garantizada. La diputada del PP, María José Català explicó que el decreto había sido aprobado antes de hora y que el reglamento de Les Corts era «sagrado», y criticó que el cobro de la renta no incluyera un trato especial en los planes de inserción laboral: «porque la gente quiere trabajo, no subsidio». Además, recordó al tripartito que votó en contra de que dichas ayudas llevaran aparejadas otra subvención por pobreza energética.

Los grupos del tripartito que sí sustentaron la convalidación, culparon al PP de no pagar estas ayudas desde el año 2008 y de tener retrasadas más de 15.000 subvenciones.