Carmena decidirá qué víctimas del terrorismo tendrán calle en la capital

Ahora Madrid y PSOE impiden que sea el Pleno el que apruebe los cambios en el callejero y rechazan compensar a las empresas y los vecinos afectados.

La alcaldesa Manuela Carmena, a su llegada al Pleno celebrado ayer en Cibeles
La alcaldesa Manuela Carmena, a su llegada al Pleno celebrado ayer en Cibeles

Ahora Madrid y PSOE impiden que sea el Pleno el que apruebe los cambios en el callejero y rechazan compensar a las empresas y los vecinos afectados.

Ciudadanos presentó ayer al Pleno de Cibeles una proposición para que las víctimas del terrorismo tengan un lugar preferente a la hora de renombrar las calles con referencias franquistas que serán suprimidas este año. El grupo de Begoña Villacís también planteaba en su moción que sea el Pleno del consistorio y no el Gobierno de Manuela Carmena la instancia encargada de dar el visto bueno a los cambios en el callejero. La tercera iniciativa de más calado que contenía la moción del partido naranja proponía la activación de una «línea de ayudas económicas directas» para las empresas y particulares afectados por el coste que implicará el cambio de denominación de las vías públicas.

Tres metas en la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica que, sin embargo, los concejales de Ahora Madrid y del PSOE desvirtuaron con sus votos hasta convertir la propuesta en papel mojado. No habrá ayudas para los afectados y la alcaldesa recurrió a su voto de calidad para negar al Pleno cualquier capacidad decisoria. El Gobierno de Ahora Madrid será quien determine qué calles se eliminan –a instancias de la Cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense– y qué nombres se eligen para sustituirlas. Esta posición llega después de que en 2013 el PSOE e IU –algunos de cuyos dirigentes forman parte del Gobierno de Carmena– pidieran que fuera el Pleno el que tomara este tipo de decisiones.

Respecto a las «denominaciones sustitutivas» para las vías con referencias franquistas, Ciudadanos proponía que llevaran el nombre de «personas fallecidas por actos de terrorismo» y que preferentemente fueran «naturales de la ciudad de Madrid o que hubieran tenido especial vinculación con ella». Con esta medida, los de Villacís querían paliar «la escasa presencia en el nomenclátor de estas víctimas, a las que nuestra sociedad y nuestra democracia deben el mayor reconocimiento». Una moción transaccional de Ahora Madrid y del grupo socialista incluyó que se renombrarán las calles con nombres de víctimas, «entre otros». Sí estuvieron todos de acuerdo en dedicar una calle a Melchor Rodríguez, alcalde de la capital en la República conocido como el «Ángel Rojo».

No será un debate fácil ya que, de momento, son treinta la calles que, según anunció Carmena, cambiarán de nombre. Según Ciudadanos hay más de 350 víctimas de terrorismo en Madrid: 42 del Grapo, 123 de ETA y otras 190 fallecidas en los atentados del 11 de marzo de 2004.

Durante el debate de la propuesta, se elevó la tensión cuando la concejala socialista Mar espinar acusó a Ciudadanos de realizar una «utilización partidista y mediática» de las víctimas del terrorismo. El edil del PP Pedro Corral hizo un repaso de los errores históricos cometidos por la delegada de Cultura, Celia Mayer, cuando anunció en diciembre el cambio de las primeras 30 calles. Entre estos «dislates», Corral mencionó la errónea atribución al Comandante Zorita de haber participado en el bombardeo de Guernica o la decisión de retirar la calle Francisco Iglesias por homenajear, según Ahora Madrid, a un aviador del bando nacional cuando, en realidad, debe su nombre a un empresario metalúrgico de Vallecas. También reprochó que Ahora Madrid reparta carnés de demócrata: «Si te duele el asesinato de García Lorca, demócrata. Si te duele el de Muñoz Seca, fascista».