Política

Los Blues contra todos

Policía, directiva, jugadores, Prensa... los ultras del Dépor ven enemigos por todos lados. No se van a disolver. «Vamos a superar esto», aseguran

Un miembro de los Riazor Blues lee un comunicado ante los medios durante la concentración que han protagonizado en La Coruña en memoria de Francisco Javier Romero Taboada, 'Jimmy'
Un miembro de los Riazor Blues lee un comunicado ante los medios durante la concentración que han protagonizado en La Coruña en memoria de Francisco Javier Romero Taboada, 'Jimmy'

«¡Abran paso a los buitres!», grita alguien entre la multitud cuando los cámaras de televisión buscan acomodo en la Plaza de Portugal. Los medios de comunicación están entre el grupo de enemigos de los Riazor Blues, que ayer se manifestaron públicamente dos horas antes del partido del Deportivo. «Nunca me habían insultado tanto en un solo día», se queja una periodista por lo bajo, porque el ambiente se va tensando según se acerca la hora fijada para la lectura del comunicado. Es fácil diferenciar a los que mandan, porque llevan capucha o bufanda y varios de sus compañeros van siempre detrás. Se sienten maltratados y tratados injustamente y dicen haber estado callados estos días por «guardar respeto» a las familias y amigos de Jimmy. Eligen a uno de los más jovencitos para la lectura, quizá menor de edad, mientras otro más mayor reparte copias en castellano para «que no haya problemas en la traducción». Hay ministerios con un gabinete de prensa menos organizado, aunque lo que hacen los Riazor Blues es propaganda. Todos se sitúan detrás de una pancarta, y los de la primera fila portan bufandas de todos los grupos radicales de los que tienen apoyo. Herri Norte, Biris, Bukaneros... En un extremo dos chicas lloras desconsoladas, aunque la más bajita, la mujer de Francisco Javier, casi no tiene fuerzas para hacer salir las lágrimas.

Los organizadores dan órdenes claras a los cámaras y bajan las cámaras con la mano de forma brusca cuando creen que el mensaje está enviado y no hay nada más que ver allí. Otros arrancan los aplausos cuando el chico detiene su lectura por la emoción y eligen la consigna a cantar. Quieren recordar a su compañero muerto, pero el tono no es de recogimiento precisamente, es más bien de reto, muy lejos de los rumores que hablaban de una posible disolución y más cercanos a seguir defendiéndose. Esto es lo que hicieron en Madrid en vez de huir, según el comunicado, porque de lo contrario «en lugar de llorar a Jimmy tendríamos que enterrar a cinco o seis seguidores del Dépor».

«Estaba en el hotel y vi la pelea desde la ventana, pero no me di cuenta del momento en el que lo tiraron al río. Ahora es esto, pero dentro de un año volverán a liarla. Han tenido cuatro peleas en un año», cuchichea un chico antes de que todo comience. Como él, otros muchos no pertenecen a la peña, pero se acercaron a apoyar el acto, lo que demuestra que, aunque no muy numeroso, tienen cierto apoyo popular.

Los Blues querían dejar claro que lo del Manzanares fue una emboscada, que nunca quedaron para pegarse, como afirma la Policía, y que llegaron a Madrid sin esconderse y por carreteras principales, no secundarias, como también apunta la investigación. Denuncian la emboscada y no se olvidaron de ninguno de sus actuales enemigos. Porque después de la Prensa, por la que se sienten «acosados» y acusan de intentar «justificar el asesinato de Jimmy sin mostrar respeto alguno por el dolor y sufrimiento que están pasando la familia y amigos», apuntaron directamente a la directiva del Deportivo. Ayer era el segundo partido con la grada de maratón cerrada, algo que les parece vergonzoso y difícil de entender, «cuando lo único que se ha demostrado es que hubo múltiples acuchillados» en sus filas. Pidieron la dimisión del presidente, Tino Fernández, y también tuvieron para los jugadores de la plantilla, que les han defraudado por no «mostrar la más mínima muestra de afecto a la familia del asesinado en estos momentos dramáticos».

Los Riazor Blues no hablaron, afortunadamente, de venganza y la Policía no tuvo que intervenir, pero nada más lejos de la realidad sus intenciones sobre una posible disolución. El club está dispuesto a que no vuelvan a entrar como grupo en Riazor, algo que está por ver. «Vamos a superar esto», dicen desde dentro. Parece el momento, pero no que vaya a ser precisamente fácil. Ellos gritan que no es una marca maldita, pero no piensa lo mismo la mayoría respecto a los Blues, al Frente Atlético, a Ultras Sur, Boixos Nois o cualquier otra peña ultra.

Solidaridad entre ultras

Los Riazor Blues no estuvieron solos en su comparecencia pública horas antes del partido ante el Málaga. La concentración en memoria de Francisco Javier Romero Taboada contó con el apoyo de numerosos grupos ultras cuya ideología de ultraizquierda es compartida por el grupo radical coruñés. En las afueras de Riazor abundaban las banderas de Herri Norte, con alguna ikurriña incluida; de los Bukaneros del Rayo Vallecano; de Resaca Castellana del Burgos; de los Biris Norte del Sevilla... Riazor Blues trató de explicar su opinión sobre lo sucedido, habló de una emboscada en las cercanías del Vicente Calderón, culpó a los jugadores del Dépor de dejarles solos a ellos y a la familia de Jimmy... Y todo ello con la presencia de la familia ultra.