Adam Levine se compra una mansión con la que será dueño y señor de Montecito

El cantante adquiere por 48 millones de euros una vivienda de 3.000 metros cuadrados el pueblo californiano.

Mansión de Adam Levine en Montecito
Mansión de Adam Levine en Montecito FOTO: © The Agency

Adam Levine lleva California en la sangre… y tatuada bien grande en la piel. El cantante de Maroon 5 nació, creció y ha vivido allí toda su vida, y por ahora no tiene planes de mudarse del estado, sobre todo teniendo en cuenta que acaba de comprarse, junto a su mujer, la supermodelo Behati Prinsloo, una mansión en Montecito de 48 millones de euros.

La vivienda se distribuye a lo largo de 3.000 metros cuadrados, destaca por su estilo colonial y fue construida en 2009 para el actor Rob Lowe, que en 2020 se la vendió al empresario Jack McGinley. Además, también encontramos una “pequeña” casa de huéspedes que dispone de dos dormitorios y dos baños, y otra destinada al staff.

Mansión Adam Levine en Montecito
Mansión Adam Levine en Montecito FOTO: © The Agency

En la mansión principal nos topamos con seis habitaciones, ocho cuartos de baño y tres tocadores. Uno de los grandes atractivos del interior son sus grandes ventanales, que aportan una gran iluminación, así como sus techos altos o llamativas lámparas de cristal. En cuanto a la cocina, destaca por su amplitud y por la combinación de tonos blancos y madera en marrón.

Mansión Adam Levine
Mansión Adam Levine FOTO: © The Agency

Por si Adam Levine y su familia pasan frío en el cálido clima californiano, no podrán quejarse de falta de chimeneas: disponen de un total de nueve. Entre otras estancias interesantes, encontramos una sala de cine con cómodos sofás, una biblioteca, una sala de juegos, una bodega y un área de estar con barra de bar.

Mansión Adam Levine en Montecito
Mansión Adam Levine en Montecito FOTO: © The Agency

La zona exterior incluye una piscina, jacuzzi, solárium, una cancha de tenis con dos plataformas de observación, canasta de baloncesto, grandes tramos de césped y un porche de ensueño con un televisor, un largo sofá y, sí, otra chimenea.