Madrid perderá este año 200 millones por la no celebración del Día del Orgullo

Esta fiesta se ha convertido en una cita internacional, que reunió el año pasado a dos millones de personas en la capital española

La Fiesta del Orgullo LGTBI en Madrid se ha convertido ya en una cita internacional ineludible, en la que, durante la última semana de junio y los primeros días de julio, la capital se inunda de banderas con el arco iris. En esas jornadas, un trasiego incesante de personas se apodera de las calles más céntricas de la ciudad. Unos dos millones de seres humanos se concentran para celebrar y vindicar los derechos del colectivo en la capital española. Sin embargo, en esta edición Madrid perderá 200 millones de euros al trasladarse la fiesta de las calles a internet por el covid-19.

Esta cuantía corresponde a la cifra recaudada el año pasado por la celebración del Orgullo con la llegada de dos millones de personas, en su mayoría de fuera de nuestras fronteras, para reivindicar el medio siglo de conmemoración de las revueltas vividas en Nueva York, tras la redada policial en el pub Stonewall Inn de Greenwich Village, espita del espíritu crítico y vindicativo del colectivo LGTBI en todo el mundo.

Este año la pandemia global del coronavirus impedirá el tradicional desfile de carrozas desde la Puerta de Atocha hacia La Diosa Cibeles. Su no celebración supondrá un duro revés para ya el maltrecho sector turístico madrileño. Los hoteles no podrán hacer su agosto en pleno mes de junio y julio, con una ocupación en años anteriores de casi el cien por cien de las plazas disponibles.

Pérdidas en España de 450 millones

La suspensión este año de los diferentes Orgullos tendrá un impacto negativo en el sector turístico a nivel nacional de 450 millones de euros, según los cálculos realizados por Cromosomax.com. De esa cuantía, casi la mitad corresponde a las pérdidas que registrará Madrid, la ciudad más perjudicada por la anulación de esta cita.

A los 200 millones de pérdidas de la capital, hay que sumar 70 millones de euros que se dejarán de recaudar en la Ciudad Condal. El Orgullo de Barcelona, villa pionera en la defensa de los derechos del colectivo, crece año tras año, aunque aún está lejos de alcanzar las cifras de Madrid. De hecho, esta convocatoria reúne a la cuarta parte de personas que la madrileña, con casi 400.000 personas y unos ingresos estimados de 70 millones de euros.

La no celebración del Orgullo supondrá también un duro varapalo para ciudades como Torremolinos, Sitges, Jaén o Ibiza, en las que esta fiesta deja pingües beneficios al sector turístico de la zona. El conocido como el Orgullo más loco y divertido del mundo, el de Maspalomas, consiguió reunir a más de 100.000 personas el año pasado, que se dejaron esos días de conmemoración y desenfreno en la isla nada más y nada menos que 100 millones de euros en sus hoteles, bares, restaurantes, establecimientos de ocio...

Ante este panorama, nadie duda ya que la contención del coronavirus y, por ello, el mantenimiento de la precisa distancia física tendrá una repercusión en los sectores de la hostelería y restauración, cuya ocupación media sobrepasa el 90% de sus plazas disponibles durante la semana del Orgullo.

Pese a ello, el comité Organizador del Orgullo Estatal LGTBI apuesta por celebrar esta edición de manera virtual del 1 al 5 de julio. Unos días antes, el 28 de junio, Día del Orgullo LGTBI, también se realizarán acciones online de visibilidad del colectivo. Y aunque no habrá desfiles de carrozas, las fachadas de los edificios institucionales más emblemáticos, como la del Congreso de los Diputados, volverán a lucir el colorido de toda la paleta cromática.