Cerco al «botellón» en Madrid

El consumo de alcohol en la calle se ha disparado desde el fin del estado de alarma. El Ayuntamiento lo vigilará especialmente ya que puede ser foco de contagio

La lucha contra los «botellones» es en estos momentos una «prioridad» para el Ayuntamiento de Madrid. A tenor de las últimas cifras disponibles, el fenómeno, desterrado durante los meses de confinamiento, ha regresado con fuerza desde que se permitió la libertad de movimientos. De las 477 denuncias interpuestas el pasado abril por consumo de alcohol en la vía pública se ha pasado a 4.442 en lo que llevamos de mes de julio. En total, desde que se decretó el estado de alarma, las sanciones ascienden a más de 15.000. Sin embargo, y a diferencias de años anteriores, el «botellón» ya no es solo una cuestión que atañe a la salud de los jóvenes o a la limpieza de las calles: en estos momentos, es uno de los principales focos de contagio del coronavirus.

Las cifras preocupan al Consistorio, tal como reconoció ayer la delegada de Seguridad y Emergencias y portavoz municipal, Inmaculada Sanz. «La Policía Municipal está atendiendo de manera prioritaria esta cuestión. Vamos a prestarle especial interés, porque parece, según los datos, que es uno de los puntos donde se pueden estar produciendo contagios», aseguró Sanz. Si bien no se trata de «macrobotellones», sí estaríamos ante grupos de pequeñas dimensiones, «repartidos por toda la ciudad», por lo que «es más difícil poder llegar a todos ellos».

Por distritos, el más afectado es Centro, en el que han levantado 3.505 sanciones, seguido de Usera (2.127), Carabanchel (1.353), Villaverde (1.301) y Latina (1.173). De las más de 15.000 multas, cerca del 2% (259) ha recaído en menores de edad. Por contra, Barajas (57), Moratalaz (136), Vicálvaro (13) y Villa de Vallecas (154) son las zona con menos casos de consumo de alcohol en las calles.

No será la única labor llevada a cabo por la Policía Municipal. Con el objetivo de aplicar las nuevas medidas dictadas por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, los agentes controlarán a partir de hoy el uso de las mascarillas, el número de personas en las reuniones públicas (no más de 10 personas, y el exceso de aforo y horarios en los locales de ocio, así como en establecimientos de hostelería o terrazas. De hecho, ayer arrancó en mupis y medios de comunicación una campaña de sensibilización para velar por el cumplimiento de estas medidas.

Serán la Comisaría Principal de la Zona Oeste y la Comisaría Principal de la Zona Este las que darán las instrucciones oportunas a las Áreas de Distritos para que las respectivas Unidades Integrales establezcan los servicios y dispostivos oportunos.

El pasado martes, la asociación hostelera Noche Madrid estimaba que, tras las medidas impuestas por la Comunidad, en particular la del cierre de los locales nocturnos a la 1:30, el «botellón» iba a dispararse en la región hasta llegar a las 25.000 personas. En su opinión, y tal como se está viendo durante estas últimas semanas en Cataluña, las restricciones al ocio nocturno están provocando que la noche se extienda a los botellones y todo tipo de fiestas ilegales en fincas. Áreas que, al contrario que las discotecas, no cuentan con ningún tipo de control sanitario.

Los hosteleros piden un plan

Por su parte, la Asociación Hostelera de Madrid se sumó ayer a esta tesis al referirse a las limitaciones horarios y de aforo en su sector. Advirtieron de que estas prohibiciones «pueden incrementar las actividades que están produciendo el aumento de contagios en la Comunidad de Madrid, principalmente en población joven, y por actividades incontroladas» como el «botellón y reuniones en viviendas».

Además, la asociación reclama al Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso un «plan de rescate» para hacer frente a las nuevas restricciones. De lo contrario, creen que se produciría el «descalabro económico» de estas empresas. No en vano, en el primer semestre de 2020, el sector perdió 35.783 trabajadores –el 19% del total–, así como a 453 empresarios autónomos.