«Ojos de halcón» para vigilar los fuegos

La Comunidad de Madrid prevé reforzar la Unidad de Drones del cuerpo de Bomberos. Son claves en la detección de puntos calientes tras apagar las llamas

En el ocaso, cuando ya los helicópteros no pueden sobrevolar una zona incendiada, es la hora de los drones. Se han convertido en un medio clave para apagar las llamas de fuegos devastadores con la información que aportan a «ojo de halcón». «Dan una visión aérea muy útil para la búsqueda de puntos calientes. De hecho, en grandes incendios, como el ocurrido en El Berrueco, o en Robledo de Chavela, fueron los drones los que constataron que había aún puntos calientes en el siniestro cuando las dotaciones de bomberos daban ya por acabado su trabajo», cuenta Óscar González Lata, bombero especialista en drones. También son de gran ayuda para comprobar si una columna está o no dañada y puede desplomarse antes de que un bombero acceda al interior de la instalación.

Se activan en lo que se llama una «segunda alarma». Es decir, cuando ya hay ciertos medios operando en la zona. «Nosotros acudimos con los drones cuando el mando lo requiere y, dependiendo de las coordenadas, pedimos autorizaciones de vuelo y acudimos al siniestro. Allí comprobamos in situ la zona y los peligros que reúne para evitar posibles accidentes y analizamos con la cámara termográfica los puntos calientes», añade.

Estos vehículos aéreos no tripulados son especialmente útiles para comprobar en qué medida puede estar dañada, por ejemplo, una cubierta de madera, o una nave industrial. Y es que «a veces el humo no permite ver dónde es necesario verter el agua».

Actualmente, la Unidad de Drones cuenta con cuatro dispositivos: dos con cámara termográfica y dos con cámara óptica, que han participado en 70 intervenciones, entre ellas incendios forestales, naves industriales, incendios de cubierta, revisión de estructuras, salvamento y búsqueda de personas en montaña, asistencia técnica a las dotaciones solicitantes y material videográfico para la unidad de formación. En verano, es precisamente cuanto la unidad tiene más actividad por los incendios forestales.

La Comunidad de Madrid tiene previsto reforzar la Unidad de Drones del Cuerpo de Bomberos, uno de los proyectos impulsados por el Gobierno de Díaz Ayuso, por lo que la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM 112) ahora va a adquirir nuevos dispositivos que permitirán mejorar las intervenciones de los agentes de este Cuerpo en los incendios forestales y en la búsqueda de personas. Así, está previsto adquirir dos nuevos drones, un hexacóptero con capacidad de vuelo de una hora, indicado para búsquedas e incendios forestales, y un cuadricóptero con 35 minutos de autonomía para intervenciones diversas, y también está prevista la incorporación de otro bombero/piloto.

En septiembre del 2019, ASEM 112 comenzó a formar a bomberos de la Comunidad como pilotos de dron para apoyar en los incendios y en la búsqueda de personas. Es en el mes de diciembre cuando esta unidad comienza a estar plenamente operativa 365 días al año, 24 horas al día, con tres pilotos que realizan jornadas de guardia de 12 horas presenciales en el parque de Las Rozas y otras 12 en alerta. Además, realizan prácticas de vuelo, documentación y cursos de formación, explican desde la Consejería de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid.

Para el consejero de Justicia e Interior, Enrique López, «poner avances tecnológicos como los drones al servicio de un cuerpo de reconocido prestigio como el de la Bomberos de la Comunidad de Madrid redundará en un mejor servicio a los ciudadanos. Se continuarán optimizando los tiempos de respuesta y la efectividad para sofocar los incendios, así como la instigación de éstos. Además serán de gran utilidad en la búsqueda de personas desaparecidas en lugares de difícil acceso para los profesionales del rescate en montaña».