Rocío Monasterio: “Aguado era el infiltrado del PSOE y Arrimadas ahora busca ser vicepresidenta”

La dirigente de Vox en Madrid asegura que el PP no puede ser colaboracionista con Moncloa y que Sánchez es un “mercenario del poder". Apoyarán los presupuestos de Ayuso siempre que se dediquen a lo que necesitan los madrileños y se recorte de chiringuitos: “Hay que tener dignidad”

En el Parque de Canal de Isabel II le graban con los móviles cuando la ven pasar. «Es la de Vox», le dice una señora a su marido mientras toma el sol en uno de los bancos. Tiene estudiadas las luces y busca por inercia la arquitectura de todas las cosas. Mientras, una joven indaga en Google a ver si es quien cree que es y la fotografía a su paso. Ella sonríe. Lleva en su mano una pulsera ya casi talismán. Se la regaló su madre. Después de conseguir soldarla con algunas cosas que tiene por casa, dice que a ella nadie le gana en perseverancia. Tampoco con las cosas cotidianas.

–Dice que una de sus exigencias para apoyar los presupuestos de Madrid para 2021 es una reducción de consejerías, pero el vicepresidente Aguado ya ha dicho que no lo van a hacer. ¿Es un mal punto de partida para empezar a negociar las cuentas?

–Yo siempre he puesto el aumento de las consejerías como perfecto ejemplo de gasto ineficaz y lo que he pedido es que se reduzca gasto ineficaz. El dónde lo va a hacer el gobierno es un tema de ellos. Yo quiero que los recursos de los madrileños se dediquen a lo que de verdad importa: la sanidad, la educación, la dependencia y la emergencia social; las colas del hambre: familias que tenían trabajo hace un mes y se han encontrado sin poder pagar la luz, el colegio concertado o la hipoteca, cuando ellos pensaban que les iban a coger el teléfono y dar una ayuda, pero nadie les coge ese teléfono. Sería una vergüenza que los recursos los estuviéramos dedicando al comisionado del cambio climático, coches oficiales, subvenciones a chiringuitos... Hay que tener un poco de dignidad.

–¿Qué exigencias va a poner a Ayuso para darle su apoyo?

–Nuestro voto trabaja para los madrileños que hoy lo están pasando muy mal. Sería terrible que los madrileños vieran que los políticos estamos a otra cosa y dedicándolo a colocar a gente de los partidos políticos. Eso me da vergüenza. Eso ocurre también en el Gobierno de los 22 ministerios de Sánchez, que reciben sueldos de casi cien mil euros al mes y no sabemos qué hacen. Los partidos tienen que dejar de entender el Gobierno como una agencia de colocación de los partidos políticos. Tienen que estar formados por gente competente, los mejores. Lo hemos visto en esta crisis, los que tomaban decisiones eran incompetentes para tomarlas. Cuando las cosas van bien esto se ve menos. Hay que estar con los madrileños que lo están pasando mal.

–¿Cree que el vicepresidente Aguado es un socio leal?

–Eso lo tiene que decir Díaz Ayuso. Yo, lo poco que sé es que parece que no han estado apoyando a quien preside la Comunidad de Madrid. En el momento que decides estar en el gobierno, eres gobierno y tus intereses tienen que ser que éste acierte. Nosotros no estamos en el Gobierno de Madrid, pero también trabajamos para que Ayuso acierte. Le hemos dado miles de ideas y ojalá muchas de ellas las hubiera tomado a tiempo. Cuando hablé en febrero de un plan de contingencia de coronavirus o pedí en marzo que se cerrara un área muy concreta de Torrejón de Ardoz. Regalamos las ideas y tenemos que estar hoy en ese espíritu de generosidad. De ese acierto depende la vida de mucha gente; de hacer ese test en las farmacias, de la bajada de impuestos que aprobamos el jueves en Vox depende que muchas familias tengan un dinero en el bolsillo que les ayude a pasar un mes más.

–¿Ve realista que en Madrid se mantenga esa reducción de impuestos a pesar de la crisis derivada de la pandemia?

–Lo que creo realista es que se puede bajar impuestos para estar al lado de las familias que lo están pasando mal, pero si somos capaces de reducir del gasto político ineficaz. No podemos mantener una estructura gigante, pretender bajar impuestos y aumentar el gasto como Sánchez. Yo sí sé cómo serían los PGE en Madrid. Una bajada de impuestos da el mensaje de «estamos contigo», porque ahora no pueden pagar a lo mejor el IBI porque tienen cerrado el bar... Ha habido una descoordinación entre las comunidades autónomas y el gobierno central.

–¿Considera que Ayuso ha hecho una buena gestión sanitaria de la pandemia?

–El gobierno central ha hecho una clara gestión negligente y el gobierno de Díaz Ayuso podría haber hecho una gestión mejor. Creo que en esta crisis no se trata de buscar los errores de otros sino de intentar que rectifiquen, y el Gobierno de Madrid ha rectificado en algunas cosas que les veníamos diciendo y han acertado. No es fácil acertar en el gobierno con esta crisis, pero lo importante es escuchar a los que tienes alrededor si te están intentando ayudar. Espero que entiendan que hay que dejar a un lado el sectarismo, porque eso ciega. Porque cuando les decíamos que hay que controlar las llegadas a Barajas ese sectarismo les hace llamarte xenófoba. Madrid está teniendo ahora datos mejores, y yo felicito al Gobierno cuando las cosas se hacen algo mejor.

–¿Era necesaria la creación de un nuevo hospital?

–Todo lo que sea controlar la crisis sanitaria, bienvenido sea. Ojalá en ese hospital podamos recibir a muchos españoles de otras comunidades que, a lo mejor, no tienen esta estructura sanitaria. Los españoles tenemos que compartir nuestra estructura sanitaria y no crear fronteras entre autonomías. En Francia se mandaban en tren a enfermos a Alemania, del norte de Italia se pasaban también enfermos a Alemania y en España solo nos trasladaron para incinerarnos, pero no para curarnos. Existieron unas fronteras de las 17 autonomías y nadie se ocupó en hacer un convenio. Cuando Ayuso se vio con Mañueco y García Page yo estaba ilusionada pensando que iban a hacer un convenio de colaboración entre las zonas limítrofes, pero no se ha hecho nada de eso. ¿Cómo se les ha podido decir a los mayores que no había disponibilidad de UCIs cuando había en otros sitios? No podemos ser tratados como extranjeros en cada comunidad. Vox habla de unir, hacernos más fuerte y conseguir salir fuera y destacar. Tenemos que salir del discurso autonomista.

–¿Ve a Aguado cediendo a los cantos de sirena que le piden desde la izquierda una moción de censura?

–Nunca se sabe lo que va a hacer Ciudadanos. Ahora Arrimadas yo creo que lo que quiere es ser vicepresidenta de Sánchez y Aguado durante un tiempo era el infiltrado de Sánchez en el Gobierno de Ayuso. Se ha demostrado y no sabemos hacia dónde van. Cada uno tiene sus motivaciones personales porque no tienen un ADN, un proyecto o unas ideas que defiendan a capa y espada. Sus votantes se dan cuenta de la incoherencia. Esta semana Arrimadas quiere ser vicepresidenta de Sánchez y se ha sentado con los que decía que no se iba a sentar. Yo dije hace meses que al final Cs iría de la mano de Esquerra y se sentaría a negociar los Presupuestos. Hoy está pasando. Me insultaron muchos, quizá deberían pedirme perdón.

–¿El futuro de Madrid pasa por una coalición entre PP y Vox?

–El futuro de la Comunidad pasa porque gobierne quien pueda liderar a los madrileños y les saque de esta crisis. Quien ha sido votada es Ayuso y vamos a trabajar a destajo para conseguir que acierte. Ese es nuestro cometido. De su acierto depende el bienestar de los madrileños.

Entrevista con Rocio Monasterio, diputada por Vox en la Asamblea de MadridAlberto R. RoldánLa Razón

Ruptura con el PP

–¿Se han recuperado de la ruptura que escenificó Pablo Casado en la moción de censura? ¿Se ha hecho efectiva en Madrid?

–Nosotros no nos tenemos que recuperar de nada, quien tiene que recuperarse quizá es Casado porque lo que se vio allí era cierta rabia, cierta incomodidad, cierta situación de debilidad que te hace ser defensivo. Cuando te sientes débil atacas e insultas, pero nosotros no estamos en eso. Tenemos un proyecto muy claro al que se puede unir el PP: acabar con este gobierno social-comunista. Cada mes que pasa con el Gobierno de Sánchez es un mes que arruinan a miles de españoles, a los hosteleros, a las familias, y esto es lo que tiene que entender el PP, que no puede ser colaboracionista con Sánchez porque nos lleva a una república confederal, que ataca la Monarquía. Su proyecto es debilitar España y ser el lacayo de los que llegaron a la política con el tiro en la nuca. Lo que hemos visto es a Otegi elevándose sobre el Gobierno dictando cómo tienen que ser los presupuestos, cómo tiene que acabar con este régimen. Ahí el PP no puede ser colaboracionista y no puede pactar con el PSOE ni los jueces, ni nada. Tiene que estar en la oposición y ahí está Vox y estaremos encantados de que esté quien quiera hacer oposición a Sánchez.

–¿No se cree entonces la ruptura con el PP?

–Nosotros no tenemos que creerla o no. Estamos seguros de estar en la oposición a Sánchez y quien tiene que aclararse es el Partido Popular.

-Decía Leguina en una entrevista que mientras PP, Vox y Cs sigan divididos le están regalando diputados a Sánchez. ¿Lo han pensado?

-Nosotros creemos que se tiene que unir a la oposición contra Sánchez todos los partidos que crean en la libertad. No tiene sentido que ahora se intente ser colaboracionistas con Sánchez. En eso nos tendríamos que poner de acuerdo. No entiendo por qué el PP dejó de hacer oposición a Sánchez. Quizá ahora vemos cómo los grandes partidos conservan los vínculos porque comparten la corrupción y quizá eso es lo que les hace ceder. La losa de la corrupción te hace perder libertad porque en el último segundo te sacan un dosier y claudicas. La “kitchen” y “Gürtel” pesa en el PP y les insto a que se libren de esa losa y dejen atrás todo eso y se unan a sacar adelante ese proyecto.

–Desde Bildu dicen que vienen a Madrid a tumbar el régimen. ¿Se está legitimando el terrorismo?

–Se legitima al terrorismo desde el momento en que en el Congreso tenemos a partidos políticos que han llegado utilizando la violencia, cuando para sacar unos presupuestos se pactan acercamientos de presos o indultos. Estos Presupuestos llevan el sello de ETA y el PSOE que antes sí tenía una visión de Estado ha abandonado todo eso y ha echado de sus filas a quien entendiera que los del tiro en la nuca no podían estar negociando nada. Ellos son la anti España, los enemigos de los españoles y no puede ser que sean los que nos dirijan. Sánchez tiene un proyecto personal y le da igual lo demás. Es un mercenario del poder y se deja extorsionar por independentistas y por los del tiro en la nuca.

–¿Cree que Iglesias es el presidente en la sombra?

–Iglesias no sale a hablar de las colas del hambre como hablaba antes porque se tiene que avergonzar; porque a los que le votaron ahora les tendría que explicar la casa de Galapagar, cuál es el escudo social, cómo el dinero de los de la cola del hambre se va a las políticas ideológicas y sectarias de Irene Montero o de los que quieren hacer un Ministerio de la Verdad o controlar el CNI. Ya lo hemos visto en Venezuela y Cuba y eso es lo que quieren traer a España, donde nadie se atreva a decir nada contra ellos porque si no, al día siguiente no comes y te retiran esa cartilla de racionamiento o la subvención.

–En Cataluña hay tránsfugas de Cs que se están yendo a Vox. ¿Lo entiende?

–Cuando más se necesitaba a los de Cs haciendo oposición, abandonaron Cataluña. Son votantes patriotas, que defienden el derecho de sus hijos a estudiar en español es lógico que ese voto venga a Vox. Llevamos al banquillo a los independentistas. Y no les vamos a dejar solos, ganaremos esta batalla por la libertad de los españoles.

«La Ley Celaá va a discriminar y quiere crear guetos»

–¿Qué impacto cree que pude tener la Ley Celaá en Madrid?
–La Ley Celaá en Madrid es un proyecto ideológico que pretende eliminar aquellos sistemas educativos y colegios donde no se divulgue lo que ellos quieren. Además, es antisocial porque si vuelven las zonas, no va a permitir elegir, y que un niño que vive en el barrio más pobre pueda estudiar en otro que quiera. Va a discriminar a los niños que necesiten una educación especial con el mantra de la inclusividad, no tendrán recursos para darle la atención que necesita y le negarán así la oportunidad de aprender. Quieren crear guetos. Nosotros queremos que los padres tengan un «cheque escolar» y elijan el colegio que quieran; el «pin parental» para que cuando lleguen las socias de Montero a adoctrinar a los niños de seis años los padres tengan la posibilidad de decir que no lo quieren. Madrid es el primero que debería reflexionar sobre ello porque aprobó en 2016 una ley sobre transexualidad para adoctrinar o explicar no sabemos qué.