Unas 200.000 multas de tráfico del Ayuntamiento de Madrid durante la pandemia, en riesgo de ser anuladas

La mitad de las sanciones impuestas por el consistorio de la capital durante el primer estado de alarma, en el aire por una interpretación incorrecta sobre los plazos de comunicación de la infracción

Radar multicarril situado en la M-30, Paseo de Monistrol
Radar multicarril situado en la M-30, Paseo de Monistrol FOTO: CIPRI PASTRANO DELGADO La Razón

Durante la pandemia se redujo la intensidad circulatoria en Madrid y bajaron las multas de tráfico, pero ahora se ha visto que un elevado porcentaje de sanciones podrían haber prescrito simplemente por una cuestión de interpretación errónea de la ley. Es lo que cree Automovilistas Europeos Asociados (AEA) que asegura que si de marzo a junio de 2020, durante el estado de alarma, el Ayuntamiento formuló 395.316 multas por distintas infracciones cometidas por los madrileños, 200.000 podrían haber prescrito, el equivalente a una recaudación de 197 millones de euros.

AEA cree que, desde que el 14 de marzo de 2020 al mes de junio de ese año, en que se declaró el estado de alarma, se suspendieron los plazos procesales para presentar recursos y notificaciones pero «esta suspensión era válida solo para los conductores a la hora de presentar recurso, no para el Ayuntamiento de Madrid para perseguir una infracción. Es decir, aunque el ciudadano tenía tres meses más para recurrir una multa, ese mismo plazo no era el mismo para la Administración, no tenía tres meses más de vacaciones para notificar una sanción», asegura Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA). Así, ha ocurrido que el Ayuntamiento de Madrid «ha estado tres meses sin gestionar multas debidamente».

Arnaldo pone un ejemplo para entender mejor la situación: imaginemos que el 1 de marzo de 2020 soy multado por aparcar en doble fila en una calle de la capital. El Ayuntamiento me tenía que haber notificado a los pocos días la infracción y no esperar a junio para hacerlo por el hecho de que se hubieran suspendido tres meses los plazos procesales, porque esa suspensión es solo para los ciudadanos, no para la Administración, que debía haber notificado la infracción en el margen de tiempo habitual. «El Ayuntamiento ha hecho una interpretación errónea de los plazos», subraya.

AEA basa esta argumentación en una sentencia del juzgado de lo Contencioso de La Coruña del pasado mes de abril, que aplicó este criterio.

Aparcar mal, lo más común

Durante el año de la pandemia, en 2020, se impusieron 1.993.304 multas en Madrid por un importe de 197.027.400. De todas estas, 1.384.247 son leves, 603.183 son graves y 5.874 muy graves.

Los agentes de movilidad han sido los más activos en cuanto al número de multas impuestas (702.965), seguidos de los controladores SER (695.728) y de la Policía Municipal (580.685), aunque las sanciones económicas de estos agentes son las más elevadas porque suponen la recaudación más alta para el Ayuntamiento, según un estudio realizado por AEA.

Dejar el coche mal aparcado, en doble fila, en el carril bus, en carga y descarga, en vados o simplemente rebasar el tiempo de estacionamiento de la zona SER, es lo que más ingresos le supuso al Ayuntamiento de Madrid en multas: 76 millones de euros solo en 2020. Pero también acceder indebidamente a Madrid Central ha sido una fuente de ingresos importante para el Consistorio. De hecho, es el segundo motivo de infracción por el que más recauda el Ayuntamiento. Solamente el año pasado le supuso unos ingresos de 54 millones y medio. A mayor distancia queda el exceso de velocidad, saltarse el semáforo en rojo, hablar por teléfono mientras se conduce, conducir bajo los efectos del alcohol y de las drogas o por ejemplo no utilizar el casco. Solamente que haya ciudadanos que no lleven puesto este dispositivo de protección supuso unos ingresos para el Consistorio de 48.900 euros el año pasado por 248 infracciones. Esto significa que casi un día sí y otro no se sanciona a una persona por esta causa, que es la cauda número once de infracción en Madrid, lo que implica en la capital está muy interiorizada la idea de llevar casco en ciclistas y usuarios de las dos ruedas, a diferencia de otras ciudades del sur de España.

Nuevos límites, más multas

Si Madrid Central, uno de los proyectos estrella de la ex alcaldesa Manuela Carmena, se ha convertido en una fuente importante de ingresos por sanciones de tráfico, ahora los nuevos límites de velocidad impuestos por el Gobierno central supondrán que se dispare también la recaudación hasta un 40%, según los cálculos de AEA. Y no solo en Madrid capital, donde en octubre de 2018 el Ayuntamiento se adelantó a la normativa estatal y redujo la velocidad a 30 km/h en el 85% de las calles a través de una ordenanza municipal, sino en toda la Comunidad, después de que el 11 de mayo entraran en vigor los nuevos límites que aprobó el Consejo de Ministros.

Conforme a esta modificación, el límite es de 20 km/h para vías que disponen de una única plataforma de calzada y acera; de 30 km/h para calles con un único carril por sentido de circulación y de 50 para el resto de vías con dos o más carriles por dirección.

«Los automovilistas no respetan los límites de velocidad porque no están viendo una señal que diga que tienes que ir a 30 km/h como máximo», dice Arnaldo. Y pone como ejemplo la carretera de El Plantío que transcurre en paralelo a la A-6 que, por tener un carril en cada sentido, debería circularse a 30 km/h como máximo pero «esa velocidad no es creíble y nadie va a respetarlo», sentencia.