España, a la cola de Europa en implantación del coche eléctrico

Madrid es la Comunidad más avanzada en este campo. Sólo hay 8.545 cargadores rápidos en todo el territorio nacional, y serían necesarios 360.000 a medio plazo

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Ocupa la última posición de Europa en la movilidad del futuro, es decir, en electromovilidad, según los estudios realizados por los fabricantes de coches europeos. A pesar de que en la última parte España del pasado año hemos crecido en la valoración, este incremento viene dado por la subida de las matriculaciones de coches eléctricos, pero no por el otro dato importante que se valora, que es el de las infraestructuras de recarga. Un apartado donde la puntuación española es ínfima.

La valoración de nuestro país se sitúa por debajo de la mitad de la media europea. Consigue una valoración general de 18,6 puntos sobre 100 en el cuarto trimestre de 2020, pero la media europea se sitúa en 39,9 puntos. Ello es debido a que la puntuación española se basa prácticamente en exclusiva por la compra de vehículos electrificados y apenas nada por la instalación de puntos de recarga. Es la actualidad se cuentan un total de 8.545 puntos de recarga rápida en todo el país cuando, en opinión de los fabricantes de coches, serían necesarios hasta 360.000 para poder abastecer a los cinco millones de vehículos eléctricos que pretende poner en carretera los planes del Gobierno a 2025.

Por Comunidades, Madrid obtiene la primera posición del indicador global de electromovilidad, con una valoración de 25,1 puntos, en detrimento de la Cataluña, que desciende dos posiciones. A pesar del lento desarrollo de la electromovilidad en las diferentes regiones de España, en el último trimestre el estímulo de las ventas de vehículos electrificados ha sido el principal factor para que en doce comunidades autónomas se haya un logrado un crecimiento superior a los cuatro puntos, destacando el caso de Cantabria, Castilla-La Mancha, Asturias e Islas Canarias.

El esfuerzo comercial de las marcas y el Plan Moves, a pesar de su corta eficacia, permitieron un fuerte crecimiento de las ventas de vehículo electrificado en el último trimestre del año, en el que se vendieron 20.968 unidades, es decir, el cuatro veces más que en el mismo periodo del año anterior. Pero aún estamos muy lejos de países líderes en la electrificación de sus vehículos como Alemania o Portugal. Durante el cuarto trimestre de 2020 las ventas de vehículos eléctricos puros aumentaron el 183% y la de híbridos enchufables, el 394%. Destaca el crecimiento de casi 15 puntos de la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, en el desarrollo de infraestructuras de recarga de acceso público España se sitúa en penúltima posición europea, solo por encima de Hungría, mientras que Noruega y Países Bajos se mantienen como referentes europeos. En el último trimestre, la evolución de los puntos de recarga de acceso público en España ha sido muy lenta, alcanzando los 8.545 puntos. Una cifra muy escasa para el ritmo de desarrollo de electro-movilidad que deberíamos tener y que se sitúa muy lejos de las exigencias para cumplir los objetivos de desarrollo de infraestructuras de recarga si queremos cumplir los objetivos de electrificación del parque automovilístico. Además, el 90% de la infraestructura de recarga de acceso público tiene potencias inferiores o iguales a 22 kW y sólo el 0,8% de los puntos de recarga de acceso público interurbanos presentan potencias por encima de los 250 kW.

Según los cálculos de los fabricantes de automóviles, si se quiere impulsar el despliegue de infraestructuras de recarga eléctrica en España, es necesario establecer objetivos intermedios de desarrollo para alcanzar 48.000 puntos de recarga en 2022, 120.000 puntos de recarga en 2025 y llegar al objetivo de 360.000 puntos de recarga en 2030 para poder abastecer para ese año a un parque de 5 millones de vehículos electrificados.