El Govern y los genocidas y esclavistas
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Los socios, aliados y compañeros de la «Mesa para dialogar» con Sánchez acerca del futuro de Cataluña y España decidieron trabajar el día de la Fiesta nacional. No encontraron mejor manera de demostrar su odio xenófobo contra España y los españoles que mantener su reunión del Gobierno de la Generalitat de los martes, invocando que ellos no celebran «un genocidio». Calificar así el 12 de octubre pone al descubierto tanto su xenofobia como su ignorancia, y confirma la necesidad de desarrollar una labor de pedagogía ante la estrategia de desinformación y de falsedad histórica acerca de la conquista y la misión evangelizadora de todo un continente efectuada por la Monarquía católica española hace cinco siglos.

Al presidente de México AMLO –Manuel Andrés López Obrador–, de antecedentes familiares y étnicos en apariencia poco compatibles con su indigenismo ideológico, se une ahora el separatismo catalán. Debía ser una civilización admirable aquella azteca que practicaba la antropofagia con los cuerpos de los prisioneros de las tribus vecinas, ofrendados a sus dioses para calmar su ira y lanzados escaleras abajo del templo una vez extraído su corazón, pieza reservada para consumo exclusivo de sus autoridades y sacerdotes.

Al parecer, la conquista admirable fue la efectuada por quienes exterminaron en el norte del continente americano a las tribus de los sioux, apaches, chiricahuas, comanches, etc., que hoy son minorías que habitan en reservas cual especies de museo. Por cierto, como el negro de una tribu africana que exponían como exótico animal en el museo municipal de Banyoles, hasta que hace unos pocos años el escándalo obligó a retirarlo. Ya vemos pues que de presuntos genocidios y de ilustración pocas lecciones pueden dar algunos, como tampoco sobre tráfico de esclavos negros. La conquista hispana es indisociable de la obra evangelizadora y se basó en el mestizaje, como resulta evidente actualmente con hasta un 50% de la población mestiza. Por supuesto que como en toda obra humana se dieron excesos inadmisibles y actos reprobables, pero las Leyes de Indias los prohibían y castigaban, a diferencia de otras que los amparaban. La Escuela de Salamanca y Francisco de Vitoria son una referencia histórica en cuanto al estudio de la problemática derivada del descubrimiento del Nuevo Mundo en el siglo XVI. No parece existir similitud alguna con la actuación de otros imperios que fueron colonizadores y que ahora se permiten dar lecciones.

La iconoclastia racista del «Black lives matter» contra los monumentos dedicados a los protagonistas de aquella epopeya está captando ignorantes adeptos entre los otrora esclavistas y que ahora se presentan cual ejemplares puritanos y calvinistas, que –por cierto– fueron exterminadores de indígenas allí y de campesinos por aquí.