Wannsee y la «Solución Final» (II)

Jorge Fernández Díaz

Decíamos ayer que lo sucedido en la Segunda Guerra Mundial a partir del 20 de enero de 1942, guarda una directísima relación con lo ocurrido en Roma exactamente 100 años antes, con la milagrosa e instantánea conversión a la fe católica del hebreo Alfonso de Ratisbona. Como veremos, es pura Teología de la Historia guiada por la mano de María.

A comienzos de 1942 la Wermacht del Tercer Reich avanzaba victoriosa en todos los frentes de guerra. Tras invadir Polonia en 1939, en 1940 continuó nada menos que sobre Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo… en una avasalladora e incontenible progresión de la «Blitzkrieg», la guerra relámpago de sus divisiones panzer. Nada parecía resistirse al poderío de Hitler que, un año después de su triunfal avance hacia occidente con la operación Barbarroja en junio de 1941 al invadir la URSS, cayó en el mismo error que Napoleón con Rusia en 1812.

Así estaba Europa cuando se desarrolla la Conferencia de Wannsee para organizar la logística de la «Solución Final», que debía exterminar del suelo europeo al pueblo judío. Una aparente sucesión de «casualidades» serán las que vincularán Wannsee con la promesa de «auxilio a Israel» que María anunció en el Magnificat al visitar en la montaña de Ain Karem, muy próxima a Jerusalén, a su prima santa Isabel, embarazada de Juan el Bautista.

Nada es casual en la Historia de la humanidad y así, veremos cómo hoy el museo del Holocausto –el Yad Vashem que le dedica una sala a la Conferencia de Wannsee, como dijimos–, está ubicado en Ain Karem, donde también se encuentra el monasterio de las «Hijas de Sión» fundado por los hermanos Ratisbona, en el que Alfonso Mª (añadió el nombre de la Virgen tras su conversión) vivió los últimos años de su vida, falleció y está su tumba.

Ya sabemos que Roosevelt anunció la entrada de los EEUU en la guerra el día de la Inmaculada Concepción de 1941, rompiendo su prometida y comprometida neutralidad, lo que fue causa de un cambio estratégico decisivo en la contienda mundial, que impedirá que se pudiera culminar la logística de Wannsee en los campos de exterminio.

Pero en 1942 también se cumplían 25 años de otro acontecimiento sucedido en Fátima en 1917, y el 8 de diciembre de ese 1942, exactamente un año después de la entrada en guerra de EEUU, Pío XII consagraba el mundo al Inmaculado Corazón de María. Veremos que la historiografía militar afirma que a partir de entonces comenzará la derrota de Hitler. Aunque sin tener en cuenta estos acontecimientos, que comentaremos.