No mates a Salman Rushdie

Treinta y tres años después de la «fatua» que le convirtió en un hereje, Hadi Matar, un libanés de 24 años, que no había nacido cuando se publicaron «Los versos satánicos», trata de asesinarlo

FOTO: RON EDMONDS AP

«Los versos satánicos» es una novela de 500 páginas en la que se abordan temas tan universales como la violencia, el exilio, la identidad o la alienación a través de la mirada de dos personajes, Gibreel Farishta y Saladin Chamcha, cuyas vidas transcurren en la década de los 80 entre el Irán de la revolución islámica y la Inglaterra de los disturbios de Brixton. Cuando se publica la novela, Salman Rushdie ya tenía un nombre como escritor. El libro es un éxito de ventas en Inglaterra, sin embargo, pronto surgen las campañas en Occidente y Oriente para prohibir su venta. ¿Por qué? El título hace referencia a unos supuestos versos del profeta Mahoma, que inspirado por el diablo, habría pronunciado o escrito y en los que autoriza la veneración de deidades distintas a la de Alá. Los fundamentalistas acusan a Salman Rushdie, un ateo reconocido de familia musulmana, de trazar un retrato irreverente del profeta del islam. En Bradford, al norte de Inglaterra, queman ejemplares en una plaza pública. Rushdie, pasmado, denuncia: «Primero queman los libros, luego las librerías y después queman a los escritores». Un mes después, el líder supremo iraní, Ruhollah Musavi Jomeini, le pone en la diana. Publica una «fatua» en la que llama a «todos los musulmanes celosos del mundo a ejecutar rápidamente a Salman Rushdie y a sus editores, dondequiera que estén». Rushdie se convierte en un prófugo y no recupera su vida cotidiana hasta 2002.

Treinta y tres años después de la «fatua» que le convirtió en un hereje, Hadi Matar, un libanés de 24 años, que no había nacido cuando se publicaron «Los versos satánicos», trata de asesinarlo a cuchilladas en Nueva York. El oscurantismo sigue al acecho. «Enhorabuena a este hombre valiente y consciente de su deber que atacó al apóstata y vicioso Salman Rushdie» ha publicado Kayhan, el principal periódico ultraconservador de Irán, cuyo director es nombrado directamente por el líder supremo. Una muestra de cómo el régimen teocrático ampara la violencia. Pero las ideas resisten. «Los versos satánicos» se ha colocado en los primeros puestos de ventas en Amazon en países como Estados Unidos o Francia. Sus libros perdurarán sobre la barbarie.