Sin Perdón

Un éxito a la sombra del Templo de Debod

«A Feijóo no le queda otra salida que ejercer con firmeza y dureza su condición de líder de la oposición»

No hay que tomarse en serio los datos ofrecidos por la delegación del Gobierno, ya que al frente está uno de los más destacados bufones del sanchismo. No sé si ofendo a los bufones con esta comparación, pero creo que la definición de la Academia Española encaja muy bien con sus escasas habilidades. En otro tiempo sería «un personaje cómico encargado de divertir a reyes y cortesanos con chocarrerías y gestos». No hay duda de que las chocarrerías es lo suyo, porque vive instalado en declaraciones chistosas, aunque de escasa gracia, y dichos groseros. Es otro sanchista obsesionado con Ayuso y ha sido colocado en un cargo que no debería ser un destino para chusqueros. Como no se valora el mérito y la capacidad también fue un efímero secretario general de la Presidencia. Se puede aplicar el dicho de que ni este cargo podía llegar tan bajo, ni el tal Francisco Martín tan alto. No hay duda de que la convocatoria de Feijóo fue un éxito, aunque no estuvieron los 39 millones de españoles. Con los voceros gubernamentales, esta sería la única cifra que aceptarían para reconocer algún éxito del PP.

Alrededor de 80.000 personas asistieron a la protesta contra el Gobierno socialista comunista que se celebró este domingo ante el Templo de Debod. Es bueno que la izquierda política y mediática no piense que la calle es suya, ya que es de todos los españoles. No creo que el líder del PSOE pueda convocar una manifestación en su apoyo teniendo en cuenta la brillante trayectoria penitenciaria de sus antiguos secretarios de Organización, la condena del exfiscal general del Estado y lo que está por venir. A diferencia del aparato propagandístico gubernamental y sus palmeros, no me produce ninguna satisfacción que Sánchez acabe anegado por la corrupción y los escándalos. Creo que la política debería ser uno de los oficios más nobles basado en el servicio público y no en servirse de lo público como hacen algunos políticos socialistas, sus lobistas y la red clientelar que ha proliferado en estos años de gobierno. La convocatoria de elecciones es bastante improbable y, aunque Puigdemont querría acabar con esta etapa aciaga, a Feijóo no le queda otra salida que ejercer con firmeza y dureza su condición de líder de la oposición.

Francisco Marhuenda. De la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE)