Salvador Illa y su equipo se enfrentan a un alud de querellas

Además de las sanitarias, habrá demandas de familiares de los más de 23.000 fallecidos

Spanish cabinet discusses implementation of coronavirus lockdown extension
Salvador Illa, ministro de SanidadMONCLOA TV HANDOUTEFE

Salvador Illa y el resto de los altos cargos que le acompañan en el sucedáneo de lo que antes era un Ministerio serio se van a enfrentar cuando amaine la pandemia a una lluvia de demandas judiciales sin precedentes en la historia sanitaria española.

Por el lado sindical, CSIF y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) han abierto el fuego con la interposición de una querella criminal ante el Tribunal Supremo directamente contra el ministro por la desprotección con la que han tenido que trabajar los sanitarios y los facultativos. Mientras ambas organizaciones actúan en defensa de sus representados CC OO y UGT callan ante la negligencia manifiesta de Sanidad y de la mayor parte del Gobierno en esta crisis de Salud Pública.

Desde las organizaciones profesionales, el que ha abierto el melón judicial es el Consejo General de Colegios de Enfermería, mucho más atrevido que el de Médicos. Pérez Raya demuestra la valentía que a otros les falta para defender a una profesión absolutamente maltratada por la falta de guantes, EPIS o macarillas. Las demandas, sin embargo, no acabarán aquí. El parte de guerra deja ya casi 23.000 fallecidos y decenas de miles de contagiados, un saldo vergonzoso si se compara con el de países de nuestro entorno que actuaron antes, o mejor, o las dos cosas a la vez. Los blancos de las demandas irán contra Illa, Simón y otros altos cargos cuya comparecencia bloquea el PSOE en el Congreso de los Diputados.